Hoy, más que nunca, es el día para reivindicar el #DíaDelOrgullo, para luchar juntos por los derechos del colectivo.
Será un día para celebrar cuando no haya odio, el día que nadie se cuestione por qué existe este día, cuando esta bandera no sea jamás eliminada de ningún sitio.
¿Nos parecería normal que pudiésemos vender nuestros órganos?
Si alguien necesita un trasplante de riñón y tiene dinero para pagarlo, podría comprarle uno a quien necesitase el dinero y lo ofreciese.
Y entonces solo se trasplantarían quienes tuviesen dinero.