Con obstinación, comenzó a restregarse contra su enorme cuerpo; difícilmente la asiática se resistirá ante sus garras, por muy segura que pareciera estar de sí misma. Lo que más ansiaba en aquellos instantes era que no se contuviera, necesita esa viscosa lengua bien profunda en +
𝔭oco y nada le importa la consideración para con ella, no tiene que pedir para que el alienígena simplemente tome lo que quiere. ¿lo quería? lo tiene detrás, comienza así a manosear ese cuerpo en el apretado traje. viscosa lengua delante de ella … sin entrar en contacto, aún.
¿Qué quiere? ¿Verla rogando de rodillas? Ni hablar, jamás se doblegará ante nadie, aunque se trate del simbionte. Si sabe de lo que ella necesita, que se lo dé.
El apodo “amor” en sí, es muy bonito pero me derrite muchísimo cuando le añaden el MI, porque siento que lo hace el doble de especial, es como “sí MI amor” o sea, soy tuyo, dímelo otra vez.
le cuesta admitirlo, pero ya ha perdido la cabeza por el yōkai. es solo cuestión de tiempo que se convierta en un juguetito para él, pues aún quedan rastros de su orgullo. no se contendrá, la nipona solo tiene un objetivo en mente: ahogarse en la deliciosa verga de su demonio.
*️𝔫o han encontrado satisfacción más grande en ese planeta que la boquita de la japonesa, terminará 𝗮𝗱𝗶𝗰𝘁𝗮 a la verga del alienígena. 𝔡esconocen el cuidado, enorme mano rasga el traje de la mutante. 𝔞doran v𝘦𝘳𝘭a así … ahogándose en las negras pelotas del simbionte.