El culto a la marginalidad en Argentina lleva a que muchas veces se considere que el lumpen es más “auténtico” que el humano normal. Como si la civilización fuese sólo una impostura.
Adorni ya no puede caminar tranquilo, como CFK: evita restaurantes, sale con gorra y hasta ir a jugar al pádel en su Country se volvió un problema. Mientras las causas por presunto enriquecimiento ilícito, abuso de autoridad y negociaciones incompatibles avanzan, en Casa Rosada invitan al juez Lijo, que las investiga, y al jefe de las escuchas judiciales. Cada día más parecido a la casta política que prometieron combatir
Toda la casa rodeada de charcos de meo ☠️☠️
Claramente cuando kicillof dijo que iba a poner baños químicos hablaba de las paredes de los vecinos de avellaneda jsjs
Argentina en estado puro: ayer te psicopateaban diciendo que todos los hombres éramos potenciales femicidas; hoy Agostina ya no existe, las feministas guardaron el pañuelo en el cajón y las cámaras siguen como si fueran peregrinos VIP a los fanáticos del Indio Solari, el ídolo intocable de una progresía que todavía mira para otro lado después de Olavarría, donde dos personas murieron en un show desbordado. La indignación no era por las víctimas: era por el relato.
@EduardoLS_TX@Eli_Anita85@ceciliaboufflet Cecilia podría acercarse a disfrutar la segunda oportunidad que tuvo Fabián Tablado, excelente ejemplo de como los asesinos se vuelven blancas palomitas.