A poca gente quiero de verdad y de muy pocos tengo buen concepto. Cuanto más conozco el mundo, más me desagrada y el tiempo me confirma mi creencia en la inconsistencia del carácter humano y en lo poco que se puede uno fiar en las apariencias de bondad o inteligencia.
Hoy me dijeron algo muy cierto: si las cosas salen como tú quieres, eso se llama dirección divina, vas por buen camino, pero si las cosas no salen como tú quieres, eso se llama protección divina.
De algo te cuida, de algo te protege la vida