Miro un año atrás y me doy cuenta que he crecido en algunos aspectos: laboral, económico y sobre todo, emocionalmente. Esa parte que empezaba a romperse dentro de mi, volvió a tomar forma.
Hoy me felicito por superar pésimos días y por encontrar alguien con quién compartir metas.
¿Para que esperar terminar un año si los problemas que tienen pueden ponerle fin cualquier día?
Comenzar un año no se los arreglará mágicamente ni los hará sentir mejor.
"Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos; [...] la primavera de la
esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos
en derechura al cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto."