detrás de un “yo sí puedo” hay noches sin dormir, lágrimas de impotencia, dolores de cabeza, mala alimentación. Pero más que eso, hay un corazón lleno de ilusiones y metas por cumplir.
recibir halagos por tu apariencia fisica está bien, pero cuando alguien te felicita por tu personalidad, tu mentalidad, tu risa, lo genuino que es tu corazón, eso por lejos es distinto