«Ya no hay valores, hay competencias: la verdad solo importa si resulta rentable, la belleza si genera un impacto», Carlos Javier González #lozanadalter
@nenedenadie Espero que este trabajador no sufra represalias. Urge investigar los hechos, proteger a quienes denuncian y corregir esta situación que perjudica a los trabajadores en sus retribuciones, carrera profesional, el reconocimiento de sus funciones y su seguridad personal y jurídica.
Hay cosas bellas y bonitas y luego está “Padre e hija (2000)”.
Este corto ganó el Óscar ese mismo año, y no me extraña. La historia de una niña que vuelve una y otra vez al punto donde vio por última vez a la persona que más amo en su vida: su padre…
Saquen los pañuelos🥹💔🙏🏼
El futuro será de quienes conserven y luchen por la capacidad para nombrar todo cuanto no puede ponerse a la venta, de quienes mantengan viva la imaginación. La imaginación es la potencia para negarse a llamar inevitable al mundo que habitamos. https://t.co/spdjmxXN1H
@Aspirar_al_uno Sí. La imaginación es peligrosa para cualquier sistema que sólo valore la productividad. Si educamos para adaptarse en lugar de cuestionar, formamos personas siervas de un modelo que nos somete. Sin imaginación no se crean futuros distintos. Necesitamos inventores. ¡Gracias!
@oscar_puente_@eldiarioes Si la sanidad tarda meses en atenderte y diagnosticarte (por sus recortes), y además te penalizan económicamente por estar de baja, el sistema pone a los trabajadores en una situación imposible. ¡Qué cinismo!
Verdi’s Messa da Requiem is more than a masterpiece; it is a force of nature.
In this legendary 1964 performance at London’s Royal Festival Hall, maestro Carlo Maria Giulini guides the Philharmonia Orchestra through the thunderous “Dies Irae” (Day of Wrath).
With his signature spiritual depth, Giulini unleashes the terrifying majesty of divine judgment. Explosive percussion crashes like judgment itself, met by a towering wall of choral sound that still echoes through time.