/ El día que viajas fuera se te acaba el discurso nacionalista. El mundo está lleno de culturas hermosas, de gastronomías riquísimas, de pueblos con historias que te erizan la piel, de arte, de lenguas, de cantos, de personas que trascienden la diminuta etiqueta de "la patria". >
"yo" se siente ridículamente enano al lado de esas civilizaciones que enriquecen este mundo.
La experiencia latinoamericana nos hermana por razones obvias (lengua, religión y geografía), pero hay tantos otros pueblos que dignifican nuestra especie. No se casen con una bandera, >
@practicxlmagic Eres mala hincha. Yo solo iba con los Spurs porque puse pasta en ese partido. Da igual, ya pasó casi un mes, ya pude alegrarme viendo soccer.
/ Siento muchísimo lo que ha pasado en Venezuela 🇻🇪 Fuerza para ese bello país y para sus habitantes, especialmente a los que compartimos este hobbie, están en mis oraciones 🙏 Ya veremos la forma de ayudar con donaciones o lo que surja en las próximas horas, cuídense.
de los pasajeros y deja caer su cuerpo en el lugar más apartado. Reclina la cabeza contra la ventana, cierra los ojos y se cruza de brazos. Quizá duerma un poco antes de llegar a su destino. Todavía le duelen los brazos de la jornada anterior, pero no le queda de otra.
El olor rancio de la fábrica se le ha adherido a la ropa como un chicle se prende a la suela del zapato. El desodorante no es capaz de disimular el maloliente rastro a levadura industrial. Camina hasta la parada oliendo peor que el amoníaco, toma el bus, se abre paso a través >
Se miró las manos agrietadas y se arrancó las escamas blanquecinas de piel muerta. Los últimos resabios de una culpa lacerante. Los dedos negros, mugrientos, casi carbonizados bajo la luz nauseabunda del cuarto de baño. Sintió un ardor punzante, como el de un ciempiés caminado »
40 dólares perdidos en un partido. 40 dólares que habrían servido para pagar las deudas. 40 dólares con los que un puto fan de los Knicks se limpiaría el culo esa noche, después de fornicar con una modelo. Todas las cosas buenas pasan en la Babilonia del mundo moderno, a »
Saboreas una nueva derrota. Un punto nada más. Qué importa. Otra vez te faltaron 5 para el peso. Destapas una lata de whiskey, abres la cortina, observas a los mismos noctámbulos de siempre. Te tumbas sobre el sofá, tomas tu libreta, garabateas unas palabras, que se jodan.