Dibu Martínez, abucheado en Inglaterra.
Enzo Fernández, silbado por su propia hinchada en Chelsea.
Julián Álvarez, hoy, por la del Atlético.
Que sigan: es Argentina contra la Europa socialista, acomplejada y decadente.
“Veía que había una generación de chicos la cual me defendía a muerte y se peleaba con mucha gente por defenderme…
Y eso para mí es una hermosura y quería agradecerles."
🇦🇷 Messi.
Messi no va a jugar mucho más. Algún partido para hacer un gol y dedicárselo al padre y nada más, como Tévez cuando se retiró. Que privilegiados fuimos
Messi jugó el Mundial mientras comprendía que perdería a su papá. Lo fue entendiendo partido a partido, mientras esperaba una respuesta que no llegaba
Al final, su mejor mundial fue la búsqueda de estirar el tiempo, con la secreta esperanza de lograr doblegar al destino
Messi jugó contra la muerte. Y es tan grande que casi le gana...
“Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien.”
Más de 20 años le midieron la argentinidad en sangre a un tipo que a sus 39 años, y habiéndolo ganado absolutamente todo, se cargó por enésima vez la ilusión de todo un pueblo en la espalda mientras su viejo se le moría a 8000 km. Lionel Messi, ídolo eterno argentino.
"Llegamos a la final y no pudiste estar. Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien"