La Copa del Mundo se va terminando de a poco. Ya solo quedan 2 partidos por día con suerte. Se vienen jornadas sin fútbol. Empieza a hacer frío. Se termina esa hermosa rutina de prender la tele y saber que siempre había un Mundial para ver. Durísimo.
Seis horas de fútbol. Dos tandas de penales. Una utopía alcanzada. Siento que perdí el poco coeficiente intelectual que me quedaba. La Copa del Mundo es lo más grande que hay.