Ni siquiera ha terminado el año, y ya sé que no quiero volver a vivir uno como este. Un año lleno de lecciones, de despedidas y de un desgaste que jamás imaginé. Un año en el que conocí una versión de mí que espero no volver a encontrar nunca.
No todo se tiene que contar, no todo hay que publicarlo. Hay cosas que es mejor dejarlas en el círculo más íntimo. Uno no sabe qué hacen los demás con nuestra información cada vez que exponemos nuestra privacidad.
La depresión funcional existe (distimia). Trabajas, bromeas, cuidas a los tuyos, te arreglas, pero mentalmente te estás ahogando en tus propios pensamientos y nadie lo sabe.
me parece horrible crear confianza y costumbres con una persona (con todo lo que eso conlleva) para al final volver a ser 2 extraños, en serio me destroza el corazón, lo que más odio en el mundo son los vínculos rotos