Ataja el último penal, con el buzo verde y levantando el dedo como hizo Trapito al tapar el penal de Gigliotti en 2014. Y todo esto, con el mismísimo Barovero mirándolo desde un costado.
Cine absoluto.
Boca yendo al Mundial de Clubes después de no entrar a la Copa Libertadores, no pelear el campeonato y sin técnico. Es como ir a correr en la Fórmula 1 con el Chevy de Pepe Argento