No job, I repeat, NO JOB is worth anxiety attacks, bad pay, mistreatment, or anything that makes you believe in yourself less. Read this twice, or three times if necessary.
Me llamaron por teléfono de una LADA de Nuevo León para notificarme que alguien había ingresado a mi app de Banorte desde un Android en CDMX, que si lo reconocía. Contesté afirmando. Enseguida me preguntaron si había comprado un bolso Hermès. Afirmé. Me colgaron ALV.