Se requiere mucha paciencia para recordar que no todos van al ritmo que voy yo, o yo al ritmo de ellos.
Prudencia para no decir, ni todo lo que pienso, ni todo lo que quiero decir, ni todo lo que se.
Entendimiento para recordar que mis tiempos, no son los mismos tuyos.
Si no das, no pidas.
No hables de lo que no sabes.
Si no preguntas, no supongas .
Si no sumas, no restes.
Si no construyes, no destruyas.
Si no apoyas, no critiques.
Si no conoces la historia, no juzgues el camino.
Con los años aprendí; que hay personas débiles que solo planean venganzas,
hay personas fuertes que perdonan y hay personas inteligentes que olvidan que dan vuelta a la página.