Me gusta estar solo.
Tengo control de mi propio espacio.
Por lo tanto, para conquistarme, tu presencia tiene que ser mejor que mi soledad.
No estás compitiendo con otra persona, estás compitiendo con mi zona de confort.
Como les chupa un huevo a la gente la confianza, como si fuera un rompecabezas. No gente. La cagaste y mierda que cuesta ganarla nuevamente...
No es de vidrio.