Amemos la vida, respetémosla, cuidémosla como el regalo más grande. Seamos conscientes con quién la compartimos, a quién se la ponemos en las manos y asegurémonos de que la cuiden, amén y respeten tanto como nosotros lo hacemos.
Démonos amor los unos a otros. Digamos “te quiero” cuando lo sintamos, aunque parezca que lo repetimos mucho. El mundo necesita amor. Abracemos a la gente sin razón. Sonriamos para iniciar una conversación.
Sentir tranquilidad no es menospreciar al rival, es sentir confianza en que el buen fútbol de Emelec es garantía de que las cosas saldrán bien. A estas alturas del año, se ve un equipo acoplado, que produce buen fútbol y que está ilusionado en ser campeón como si fuese un novato