Un día se te quita el miedo de perder a las personas, de empezar de cero, te vuelves adicta a tu tranquilidad y aunque a veces la soledad duela y los nuevos comienzos sean difíciles, entenderás que siempre vas primero y que por nadie vale la pena apagarse, descoserse o romperse.
Guerrera porque cuando nadie sabía qué tan destrozada estaba, lloré caminando pa’lante, y hoy estoy aquí, diciéndome a mí misma lo orgullosa que estoy de haberlo logrado.
Pasamos demasiado tiempo esperando que las cosas cambien, cuando la verdadera transformación comienza al liberar el pasado y atrevernos a crear un futuro diferente desde hoy.