Tu abuela también fue una figura de apego.
Ese olor a su casa, esa manta vieja, el sofá donde te tumbabas a ver la tele con ella.
Eso no es nostalgia. Es regulación.
Las figuras seguras en la infancia (abuelas, tías, vecinas, profes) activan los mismos sistemas neurobiológicos de seguridad que el apego con padres.
Por eso, cuando se van, el duelo es real. Profundo. Esperable.
No es exageración. Es coherencia.
Mañana comenzará el Mundial, y muchos estarán atentos a los partidos. El fútbol nos recuerda algo que no debemos olvidar: la vida no es una carrera para lucirse en solitario, sino un camino que aprendemos a recorrer juntos. Quien no sabe pasar el balón, aunque tenga talento, todavía no ha entendido el juego. Y quien no sabe vivir con los demás y para los demás, todavía no ha entendido la vida. #ViajeApostólico
A veces queremos ver a Venezuela con un lente de hace 20 años. Pero no es así.
El facilismo se murió hace muchos años: se fueron 8 millones, en su mayoría porque estaban pasando hambre, porque los subsidios chavistas dejaron de funcionar. Los que se fueron aprendieron a operar bajo otras reglas - muy severas - en países extraños. La gran mayoría de los emigrantes crecieron en base a duros sacrificios.
Los que se quedaron y sobrevivieron, están listos para un esquema que premie el trabajo y el esfuerzo, no la vagancia. Casi nadie está esperando nada del gobierno... (hasta que llegue un populista a ofrecer dádivas de nuevo, y nuestros políticos creen en esos esquemas, también mirando a una Venezuela que no existe).
Te invito a viajar por Venezuela, visitar los barrios y campos, empresas y haciendas, allí la gente está trabajando durísimo para aguantar la pela de una hiperinflación matadora con sueldos muy bajos y en Bs.
Todavía quedan facilistas, no lo niego, pero si algo cambió en Venezuela es la disposición al trabajo.
Muchos me están escribiendo por privado preocupados por cómo recuperar la capacidad de atención de sus hijos.
Aquí os cuento mis 5 propuestas:
1. Que se aburran deliberadamente.
El aburrimiento es el estado previo a la creatividad. Si cada hueco libre lo tapan con el móvil, su cerebro nunca aprende a generar por sí solo. Que empiecen con 10 minutos sin estímulos externos. Es más difícil de lo que parece.
2. Una sola tarea, sin negociación.
La multitarea no existe. Lo que existe es cambiar de contexto rápido y hacerlo todo a medias. Que cierren las pestañas y apaguen las notificaciones.
3. Entrada y salida del bloque de trabajo, con ritual.
Su cerebro necesita señales. Los mismos auriculares, la misma hora, el mismo café si hace falta. Es condicionamiento. Lo usamos con los perros, ¿por qué no con las personas?
4. Que acepten que los primeros 15 minutos van a ser horribles.
La resistencia inicial es biológica, no falta de voluntad. El cerebro prefiere lo conocido y fácil. Si aguantan el malestar del arranque, llega el flujo. Si se rinden antes, nunca lo sabrán.
5. Que protejan sus horas pico como si fueran dinero.
Tienen entre 2 y 4 horas de atención de calidad al día. La mayoría las gasta con correos y redes sociales y luego intenta trabajar o estudiar con los restos. Identifica cuándo tu hijo tiene su máximo rendimiento y defiende ese tiempo con agresividad.
La atención profunda se ha entregado, poco a poco, a cambio de dopamina barata.
He pensado bastante en la diferencia entre las personas que parecen crecer con el tiempo y las que parecen estancarse. Casi siempre la diferencia no es la inteligencia ni las circunstancias. Es la disposición a recibir retroalimentación honesta sin ponerse a la defensiva. Quien puede escuchar lo que no quiere escuchar y usarlo para mejorar tiene una ventaja real sobre quien solo busca confirmación de lo que ya cree.
En absoluto. La gente quiere que se alcance un objetivo: restauración de la democracia y del Estado de Derecho. Líder opositor que fracasa en ello deja de ser líder porque las masas dejan de seguirlo. Rebaño es el grupito que sigue adicto a algún ex líder fracasado.
Televen denuncia por segundo día consecutivo saqueo del chavismo a las finanzas públicas venezolanas.
Hoy, presentan un trabajo especial sobre el llamado “Fondo Chino”: más de 150 mil millones de dólares robados por el régimen chavista. https://t.co/ZoMerubaFK
Imagínate estar en este lugar y que lo único que se te ocurra para “disfrutar” sea poner música y atormentar a la gente.
No hay excusas de “cultura”, solo alteran la playa y la paz.
Yo entiendo que mucha gente no lo entienda porque son cosas que nadie en un país normal tiene la necesidad de saber, pero que un ex diputado y proponente político no lo entienda es inexcusable.
No habrá jamás en Venezuela ni en ningún lugar del planeta aumento salarial real, aumento del empleo, aumento de producción de energía y muchísimo menos estabilidad social si las empresas no invierten, trabajan y generan ganancias.
Para que se le vea el queso a la tostada hay que fabricar el queso y no, no está listo.
Cómo se puede hablar hoy de la reivindicación de los derechos políticos de las mujeres venezolanas si
Hay dos adolescentes venezolanas presas injustamente por ser familiares de un militar
Hay mujeres a las que les ha sido negada la ley de amnistía
La principal figura de oposición es mujer y pretenden prohibirle poder competir en una elección
No sean hipócritas.
Decir “fue su decisión” no resuelve nada.
También es “decisión” la de quien intenta suicidarse,
la del paciente con anorexia que rechaza alimentarse,
o la de alguien con depresión que pide dejarse morir.
Y, sin embargo, la medicina no valida automáticamente esas decisiones.
¿Por qué?
Porque entiende algo básico:
el sufrimiento extremo puede distorsionar el juicio.
Aquí no estamos hablando solo de respetar una decisión.
Estamos hablando de que el sistema la ejecutó.
Y cuando la medicina deja de intervenir para proteger la vida
y empieza a intervenir para terminarla, no estamos hablando de respeto.
Un profesor de la Universidad del Zulia comenzó a sembrar árboles en la calurosa ciudad de Maracaibo. Pronto muchos se sumaron a esa labor silenciosa: hoy son más de 3 mil árboles plantados en distintos rincones de la capital del Zulia.
Por Rosmina Suárez (@sciencelover_rs).
https://t.co/7BuaMRhiM2
Antes del WBC, yo no sabía quién era Daniel Palencia.
Hoy te lo digo claro: jamás voy a olvidar su nombre.
Esto es resiliencia.
Esto es creer cuando nadie te conoce.
Esto es seguir luchando hasta que el momento grande llega… y responder.
Qué grande eres, @danieljps99.
Dios te bendiga. 🇻🇪⚾🔥
“Si cierro esto, no sé de qué voy a vivir. Pero si sigo así, no sé cuánto tiempo más aguante”.
Esa frase la escuchamos cada vez más en @RoraimaCapital cuando hablamos con emprendedores en Venezuela.
En un país donde demasiadas personas han empezado negocios por necesidad (despidos, pérdida de poder adquisitivo, falta de empleo formal) muchos emprendimientos nacen no de un plan, sino de una urgencia: “tengo que generar ingresos ya”. El problema es que, sin herramientas financieras mínimas, ese esfuerzo termina convirtiéndose en una trampa silenciosa.
Hace unos meses, comenzamos a acompañar a una emprendedora que representa a muchos.
Había montado un pequeño negocio de alimentos preparados desde su casa. El relato era el típico: al principio vendía solo a conocidos, luego empezó a enviar por delivery, abrió una cuenta de Instagram, las ventas crecían y, desde afuera, todo parecía una historia de éxito. Pero cuando se sentaba a revisar el mes, siempre sentía lo mismo: “Trabajo todos los días, pero no sé dónde está el dinero”.
No era un tema de ganas ni de talento. Cocinaba bien, tenía clientes fieles, se movía en redes. Su problema era otro: nunca nadie le había enseñado a leer su propio negocio.
En las primeras sesiones, vimos tres vacíos que se repiten una y otra vez en los emprendimientos por necesidad:
1) No separar dinero del negocio y dinero personal: Todo entraba a la misma cuenta, todo se pagaba con la misma tarjeta. En la práctica, era imposible saber si el negocio ganaba o perdía. Cada urgencia familiar se resolvía con “lo que entró de las ventas”.
2) No saber cuánto cuesta realmente lo que vende: Tenía una idea de los precios de los ingredientes, pero nunca había calculado costos completos: gas, electricidad, envases, transporte, tiempo de trabajo. Muchos de sus productos estrella se vendían “bien”, pero en realidad dejaban centavos o incluso pérdidas.
3) Confundir flujo de caja con ganancia: Cuando entraba un buen pedido pensaba que “le estaba yendo bien”, pero nadie le había explicado que cobrar hoy algo que debes entregar durante 30 días no es ganancia, es responsabilidad. El dinero se iba antes de terminar el compromiso.
El punto de inflexión vino cuando le propusimos algo que, sobre el papel, sonaba casi ofensivo para quien lleva meses luchando:
“Antes de pensar en crecer, vamos a aprender a mirar tus números”.
Durante varias semanas, trabajamos en tres cosas muy simples, pero profundas:
A) Separar cuentas: una para el negocio, otra para lo personal, aunque fuera con montos pequeños.
B) Hacer un costeo básico por producto: ingredientes, insumos, tiempo estimado de trabajo.
C) Armar un registro semanal de ingresos y gastos, sin sofisticación, pero con disciplina.
Lo interesante es que, cuando empezamos a poner números sobre la mesa, aparecieron "verdades" incómodas:
-Sus productos más “famosos” eran los menos rentables.
-Algunas “promociones” para atraer clientes la dejaban prácticamente en cero.
-El negocio le consumía todo el día, pero le dejaba menos que un empleo básico.
En ese momento, la conversación cambió.
Dejó de ser “¿cómo hago para vender más?” y pasó a ser “¿qué debo vender, a quién y a cuánto para que esto tenga sentido?”. No fue fácil. Tuvimos que eliminar productos, subir precios, decir que no a pedidos que parecían atractivos pero destruían su tiempo y su margen.
Meses después, el negocio no se había convertido en una multinacional ni en un caso de revista. Pero pasó algo mucho más importante: por primera vez, sabía cuánto ganaba realmente, cuánto podía sacar para su casa sin matar al negocio y qué tenía que hacer cada semana para no volver al punto de partida.
Esa es, para nosotros, la verdadera frontera del emprendimiento en la Venezuela de hoy.
No es solo tener una idea, abrir un Instagram o imprimir un logo. Es entender que, sin herramientas financieras básicas, el emprendimiento por necesidad puede convertirse en autoexplotación: mucho esfuerzo, cero colchón, ningún futuro.
En Roraima lo vemos claro: si queremos que los emprendimientos que nacen por necesidad se conviertan en negocios que den estabilidad, tenemos que ayudar a sus dueños a dar este salto:
-De confundir movimiento con progreso, a medir resultados.
-De ver los números como una amenaza, a usarlos como brújula.
-De sobrevivir semana a semana, a construir algo que tenga posibilidades de durar.
Por eso, cuando alguien nos dice “yo no soy bueno con los números”, solemos responder lo mismo: no se trata de ser contador, se trata de no ser ciego.
Porque en la Venezuela de 2026, emprender por necesidad es una realidad. Pero seguir gestionando a ciegas no puede seguir siéndolo.
He aprendido que cuando alguien está de duelo, no hay nada que podamos hacer para que se sienta mejor. Lo único que puedes hacer es sentarte a su lado y escuchar. Una persona que sufre una pérdida no quiere escuchar frases como “ahora está en un lugar mejor”. Lo que realmente quiere es recuperar a su ser querido, y eso es algo que nunca podrá tener. Así que deja que tu amigo o familiar hable de sus recuerdos, deja que llore, que ría y que sienta
#17Feb | Karen Brewer-Carias, venezolana amante de la naturaleza, instó a la población a cuidar los parques nacionales, luego de que se viralizaran varios videos en el Parque Nacional Morrocoy donde se evidencian prácticas inadecuadas dentro de sus espacios.
Durante el asueto de Carnavales, el parque se ha visto colmado de turistas que han hecho uso indebido de sus áreas, con parrillas dentro del mar, uso de tanganas, así como un elevado número de lanchas.
Ante esta situación, Brewer-Carias señaló que es necesario “crear conciencia y conocer” cómo estos espacios naturales aportan bienestar.
“Cuando un espacio natural tan frágil recibe a muchísima gente, lanchas, música a alto volumen y desechos, su equilibrio se ve comprometido y puede alterarse”, explicó la venezolana, quien promueve la educación ambiental como herramienta para proteger la naturaleza.
“Hay que aprender que lugares tan maravillosos como Morrocoy debemos protegerlos. Sí, disfrutarlos, pero sin destruirlos”, agregó.
@verasteguida @LlaneroDigitalV Vea el vídeo, la están haciendo Dentro de la Playa!. ¿Qué necesidad? No se debe confundir alegría con anarquía. Son nuestras playas, pero para que podamos seguir gozando de ellas debemos saber respetar límites y cuidar el ecosistema. Es sentido común
He leído acá algunas críticas, sarcasmos e insultos contra los jóvenes que manifestaron ayer. Me resultó cruel, desagradable e injusto.
No solo por el contexto, sino que está generación nunca se había manifestado. En 2017 tenían 12-8 años, en 2014 7-3 años, en 2010 estaban recién nacidos.
Los conozco, los entiendo, son de la edad de mis hijos y para nada piensan y sienten como yo, ni como las generaciones anteriores. Están definidos por cánones diferentes.
Salir hoy a juzgar a la generación Z en Venezuela es de una ignorancia contextual solo justificable por el quiebre emocional de personas de generaciones anteriores.
Sus formas, sus métodos o sus palabras son de ellos y no tienen porqué gustarme a mí. Para mí lo VALIOSO es que atrevieron y ahora salen unos cagalitrosos a vomitar.
Lo táctico/estratégico es otra cosa y que tal vez no lo tuviesen, hoy puede ser lo mejor porque sería la comprobación de que nadie les está dando órdenes.
La juventud es el derecho sagrado a equivocarse haciendo para madurar.
Joven venezolano, de pana, no le pares bola a los culo roto 🙏🏼