No creo que Cepeda hubiera perdido muchos votos si la investigación de Caracol sobre el Clan del Golfo hubiera salido antes de las elecciones. Este país está anestesiado y ya nada sorprende a nadie.
Y buena parte de quienes votaron por Cepeda por convicción ideológica habrían votado por él de todas maneras. Para ellos, Petro puede negociar con criminales, desmontar la inteligencia y entregar territorio, pero votar por alguien de derecha sigue siendo el pecado imperdonable.
Prefieren votar por el diablo antes que admitir que la derecha tenía razón.
Nunca me he ganado la lotería, pero crecí escuchando: “Yo quisiera una mamá como la tuya”. Supongo que la suerte nos llega a todos de distintas formas.