Cuando hablamos de amor nos referimos usualmente a reproducción, o afición, o conformación de parejas.
O, con mucho, a ímpetu y ternura.
Pero todo eso no es amor amor, aunque sea juntar.
Amor es adentrísimo: en el abismo y la estrella.
Incluso la verdad es un velo del amor.
Lo que más me sorprende de la IA no es lo que hace, sino lo que revela: que gran parte de lo que llamábamos pensamiento era una combinatoria más simple de lo que nuestro orgullo estaba dispuesto a admitir.
Una, que solo quiso pensar desde que se dio cuenta de que podía, rodeada cada vez más de exsapiens.
Parece que no se puede vivir en ningún lugar distinto del libro.
El libro se volvió toda realidad tolerable.
Cuando era chica, mi mamá me decía que sin un título universitario nunca iba a lograr nada. Crecí y demostré que también podés lograr nada con un título universitario.
El año pasado, volví a impartir la asignatura de Historia de la Ciencia. Disfruto explicándole a los estudiantes de filosofía cómo desde Aristóteles y Newton ninguna mente individual había alcanzado la creatividad de Einstein con su teoría de la relatividad y...