Lo he posteado muchas veces y hoy no será la excepción.
A Yipio no se la rechaza por gorda ni por uruguaya. Se la detesta por odiadora, por falsa moralista, por bully reidora, por matona.
La mano de Andrea Del Boca, de la producción de #GranHermano y de Canal 10 de Uruguay contribuyen al rechazo.
No cabe un análisis de su juego, porque no jugó. No logró hacer una sola estrategia. Se consumió en intentar derrotar a Sol.
Así que solo es posible juzgar a la Yipio verdadera, a la que desnudó su esencia envidiosa y resentida por lo que no es o no tiene.
Como uruguaya, me resulta una afrenta que haya sido ella la portadora de la bandera de mi país.
Pero Uruguay es una sombra de lo que fue, y los seguidores de Yipio no son más que una muestra representativa de la mediocridad y del resentimiento social actual.