Y la @AMT_Quito no hace nada. Denuncian mafias que se toman las calles y cobran por parquear en zonas cercanas de hospitales en Quito. Al que no paga, le rayan el carro. Y todo a la vista de las autoridades que no ejercen control.
Qué gran libro para reflexionar sobre una de las acciones más difíciles que puede realizar el ser humano: perdonar. Porque hay primero que comprender qué quiere decir perdón para poderlo realizar.
Un buen ensayo filosófico que, además, te interpela directamente como persona.
Parece una tarde cualquiera en la sección de arribos del aeropuerto de Guayaquil. El reloj marca las 18h00 del 17 de junio de 2026. Varios pasajeros son recibidos por sus familiares. No se ven más que sonrisas y felicidad. En una esquina, dos adolescentes parecen estar atentos a la llegada de alguien. Han traído un ramo de rosas y un peluche.
Nadie sospecha lo que está por pasar. No buscan a un familiar, buscan a un objetivo. Detrás de esos inofensivos regalos se esconden dos armas listas para disparar...
Te invito a revisar el análisis completo 👇🏾
https://t.co/IhHGt1KxBs
Alexandra Llamusunta, mujer que regaló todas sus espumillas a los aficionados en el parque de San Blas cuando la selección de Ecuador ganó a Alemania, recibió un reconocimiento en la celebración de los 202 años de la provincialización de Azuay.
El prefecto, Jota Lloret Valdivieso entregó el RECONOCIMIENTO AL MÉRITO SOLIDARIO, a Alexandra Karina Llamusunta Velásquez, por su destacada labor como pequeña comerciante que se gana la vida con honestidad y arduo trabajo, demostrando su generosidad y desprendimiento hacia las más nobles causas de la sociedad.
La investigación de un abogado por el solo hecho de ejercer la defensa técnica de su cliente constituye una línea que todo Estado de Derecho debe evitar cruzar.
Los Principios Básicos sobre la Función de los Abogados de las Naciones Unidas (La Habana, 1990) son claros:
Principio 16: los Estados deben garantizar que los abogados puedan desempeñar sus funciones profesionales sin intimidaciones, obstáculos, acosos o injerencias indebidas.
Principio 18: “Los abogados no serán identificados con sus clientes ni con las causas de sus clientes como consecuencia del desempeño de sus funciones.”
La defensa técnica, por sí sola, no puede convertirse en motivo de sospecha ni de represalia.
Sin abogados libres e independientes, el derecho de defensa deja de ser una garantía y se convierte en una concesión del poder. @ramirogarciaf
🚨 URGENTE | Condenamos las amenazas contra el periodista Juan Miguel Rodríguez de @teleamazonasec y su pasante, quienes fueron intimidados mientras estuvieron en el barrio en el que asesinaron a una docente, en el sector de La Roldós, en el norte de #Quito. Un hombre les exigió que dejaran de grabar, les dijo: "deja de andar de sapo, deja de andar investigando".
Los comunicadores denunciaron haber sido vigilados por sujetos en motocicleta, viéndose obligados a abandonar el lugar por seguridad.
#24Horas | Padres de un menor diagnosticado con una enfermedad rara denuncian que el Hospital Baca Ortiz, en Quito, suspendió el tratamiento. Aseguran que ahora pretenden suministrarle un fármaco alternativo no compatible.
Un reportaje de @JuanMiguelTA
https://t.co/sKGNHDoOIz
En la velación de Adriana Sáenz, docente asesinada en Quito, se viven momentos de indignación y dolor. Familiares la recuerdan como una niña inquieta que amaba el deporte y se convirtió en una futbolista destacada de Cotocollao. https://t.co/Noe69FCrzM
México ganó en la cancha, pero una parte de la afición perdió fuera de ella. Y aunque no se pueden cerrar todas las heridas que este pleito dejó abiertas, no quiero quedarme callado. Prefiero hablar y expresar esta sensación, aun con el riesgo de incomodar a los míos.
Es verdad que México ganó un partido importante, y que con él alcanzó algo que a nuestra selección le costó décadas. Eso no es cosa menor, eso emociona. Y los jugadores y el equipo técnico se lo merecen. No pienso fingir que no me alegra. Pero afuera de la cancha, ninguna victoria queda completa cuando, alrededor de ella, se abre una herida. Y hay que tomar enserio lo que pasó. Y hoy, como mexicano, me pesa reconocerlo:
Convertir la pasión en hostigamiento no tiene defensa. Confundir el folclor con el abuso, tampoco. Creer que incomodar al que nos visita es una manera de apoyar a los nuestros es una idea tan infantil como triste. Un Mundial no se juega solo con los pies: también se juega con la educación, con la hospitalidad, con la grandeza y con el alma de un pueblo. Amo mi patria, y sé que hay una picardía y un sentido del humor que todos los mexicanos llevamos muy adentro y tal vez solo nosotros lo comprendemos; pero llevarlo adentro no lo vuelve digno de cualquier momento ni de cualquier persona.
Hay una pregunta que deberíamos hacernos sin buscar la salida fácil: ¿de verdad queremos ganar así? ¿De verdad queremos que el mundo recuerde nuestra alegría enredada con la burla y la grosería? tirándole cerveza a un adulto mayor?
No hablo contra México. Hablo desde México. Lo digo siendo mexicano, uno que ha cargado su bandera por el mundo entero con mucho orgullo. Y me arde reconocerlo justamente porque somos mucho mejores que eso.
Si nos cabe un gramo de madurez, entenderemos que amar a un país no es aplaudirle todo. Amar a México es defender su dignidad incluso frente a los excesos de sus propios hijos. Amar a México es tener el valor de decir que somos mucho más que la minoría que insulta, que agrede, que confunde la pasión con el permiso de perder la educación.
Querido Ecuador, te ofrezco disculpas y pido que el mal comportamiento de unos cuantos no secuestre el nombre de millones de mexicanos nobles, generosos y profundamente hospitalarios.
El enojo de los ecuatorianos tiene total derecho a existir. Ahí es donde el fútbol se sale de la cancha y entra en la conciencia. Ecuador no es nuestro enemigo: Ecuador es un pueblo hermano. Un país latinoamericano con su dolor y su historia, con familias, con niños que también soñaban ver ganar a su selección, con aficionados que viajaron con mucho esfuerzo e ilusión.
Creo que se puede competir sin despreciarnos. Creo que se puede celebrar un gol sin insultar una bandera. Creo que puede defender a México sin humillar a nadie. Nuestros gobiernos han tenido diferencias enormes, ambos han cometido errores, y nuestras patrias están llenas de cosas oscuras, dolorosas, que nadie niega, pero no habitamos este continente para heredar rencores ni para cobrarnos vendettas.
Quizá este sea el momento de decirlo con la frente en alto: perdón a cada ecuatoriano que se sintió agredido, humillado o maltratado por mexicanos que olvidaron lo que significa ser anfitrión. Mi madre humildemente me enseño, que recibir al que llega de lejos es una de las formas más antiguas y honrosas de la fe, y en cómo lo tratamos se prueba de qué estamos hechos. No todos fuimos eso, es cierto. Pero eso también ocurrió, y negarlo sería otra manera de faltarte al respeto a un país entero.
Que esta alegría no nos deje ciegos. Cuando un país recibe al mundo, no basta con llenar los estadios: hay que abrir también el corazón y cuidar el corazón del otro como algo sagrado.
Y desde este mexicano, con el corazón abierto y sin condiciones: te abrazo querido Ecuador.
Reciban mi cariño, y esta ofrenda de concordia y gracia. Que Dios bendiga a su patria.
#daniel
Matan a un hombre, mueren más personas, hay agresiones a periodistas y conductas antideportivas en los hoteles... ¿y su única respuesta son condolencias? Indolentes. Tienen el poder para regular, limitar y cambiar estas cosas @FIFAcom@FIFAWorldCup@fifapresident
Los que recibirán subsidios del municipio. Un chofer de bus urbano atropelló y mató a un hombre de la tercera edad en el sur de Quito. Se verificó que el conductor implicado maneja con la mitad de puntos en su licencia y suma casi 50 multas de tránsito. Vía @24horasTA.
Yo también me pregunto qué dice el ministro sobre la situación de la tropa policial y qué tanto ha acompañado el Ministerio del Interior a las familias de policías asesinados en diferentes zonas del país.
Varias organizaciones sociales han ofrecido talleres para la Policía y las FF.AA. e, incluso, han visibilizado historias de violencia sexual.
Pero les son incómodas porque han sido vitales para revelar ejecuciones extrajudiciales y desapariciones.
Les sirve más repetir la idea de: «¿y por qué no dicen nada?». Lo cierto es que siempre han dicho.
EL ESTADO DESECHO…
Nos repiten que vivimos en un Estado de Derecho. Pero un Estado de Derecho no existe cuando el miedo vale más que la ley, cuando el poder pesa más que las garantías y cuando el silencio se impone sobre la verdad.
¿Quién tiene el poder suficiente para intimidar a periodistas y medios de comunicación?
¿Quién tiene la capacidad de despedir funcionarios públicos de un plumazo?
¿Quién puede convertir el temor en una herramienta de control?
Nos dijeron que había que investigar “caiga quien caiga”.
Pero también hay que investigar a quienes tienen el poder de influir, presionar, intimidar o castigar.
Nos dijeron que había que seguir lo que señalen la Fiscalía y la Contraloría. Lo que no dijeron es que en una democracia sana esas instituciones deben actuar con independencia real, no bajo sospechas permanentes de control político o conveniencia coyuntural.
Porque el problema no es investigar. El problema es investigar selectivamente.
El problema no es exigir responsabilidades. El problema es que unos respondan ante la ley mientras otros parezcan responder únicamente ante su propio poder o simplemente no responder.
Cuando periodistas tienen miedo de investigar, funcionarios tienen miedo de hablar y ciudadanos tienen miedo de cuestionar, la Constitución deja de ser una garantía y se convierte en un adorno.
Y cuando el miedo derrota a la legalidad, a las libertades y a los derechos fundamentales, ya no vivimos en un Estado de Derecho, de derechos y justicia.
Vivimos en un Estado desecho: sin derechos y sin justicia.
La gente puede soportar muchas cosas, pero no indefinidamente. Se cansa de la prepotencia, del abuso de poder y de quienes creen que gobernar es imponer, perseguir a quien no le aplaude.
Lo preocupante es que Ecuador parece condenado a un insano círculo vicioso: cambia los nombres, pero repite los mismos errores.
#DueleEC
Mi hijo fue impedido de continuar haciendo su internado en el #HCAM como lo venía haciendo desde hace semanas.
Y, esto me releva por ahora de explicar quién es mi hijo. @danielnoboa@JaimeOBernabe@mjpintoec@Salud_Ec ⬇️
#Ecuavisa ha decidido hacer pública una serie de episodios que parecen casuales, pero que se repiten tanto, que en el fondo hacen dudar de si se trata de un ataque sistemático desde el poder.
Les vamos a contar los hechos ocurridos, uno tras otro, después de que @higuerahernan, reportero de #Televistazo, investigara y publicara detalles del #CasoProgen.
Más detalles ▶️ en https://t.co/NyztbOWSRX
¿Alguien puede explicar cómo un "objetivo criminal priorizado" (así lo denominó el Ministro del Interior) salía e ingresaba libremente al país?
Según la autoridad, Carlos Alberto Suástegui Villanueva tenía 4 antecedentes policiales, 3 detenciones, 2 registros como persona privada de libertad y 3 reportes como sospechoso en partes policiales.
Sin embargo, aseguró que no tenía orden de captura vigente en su contra ni impedimento legal para salir del país.
Ayer, de acuerdo a este reporte de Ecuavisa, Suástegui regresaba desde Punta Cana⬇️
https://t.co/zTangnICHg
SE TIENE QUE DECIR…
Un ciudadano común y corriente, por una deuda cualquiera en coactiva, termina con prohibición de salida del país incluso cuando la ley expresamente no lo permite.
Pero un duro de un GDO entra y sale del Ecuador a sus anchas.
Y lo más curioso: los sicarios del bando rival sabían el vuelo, la aerolínea, el día, la hora y hasta el lugar exacto para darle la “bienvenida” en el aeropuerto.
La pregunta es inevitable: ¿dónde está el sistema de inteligencia del Estado?
Porque si los delincuentes tienen mejor información que las instituciones encargadas de combatirlos, entonces alguien está haciendo muy mal su trabajo.
O peor aún: quizá las capacidades de inteligencia no están concentradas en vigilar al crimen organizado, sino en seguir opositores, periodistas, jueces incómodos y adversarios políticos.
Lo ocurrido hoy en Guayaquil no solo evidencia la violencia criminal. También deja al desnudo un fracaso monumental en materia de inteligencia y seguridad.
Y ese fracaso ya le está costando demasiado caro al Ecuador.
🔴 La fiscal Alexandra Bravo alertó en mayo a Human Rights Watch (HRW) que temía por su vida. 📌 Tras este hecho, la directora para las Américas de la organización cuestionó que la estrategia de seguridad actual no fortalezca la protección de jueces, fiscales e investigadores.💻 https://t.co/PDd9AuiUWk