Tantos países por descubrir y sigues en lugares donde no eres feliz, tantas personas que conocer y sigues con personas que no te quieren, tantas experiencias nuevas y sigues en la rutina; tu eres el único que puede cambiar su vida.
Ya estamos grandes para estar lloriqueando por las personas que queremos. Hay que entender que si se alejan, no te hablan y ni se interesan por ti, hay que dejarlas ir. Tenemos mucha vida para disfrutar y gente nueva que quiere entrar.