Anécdotas de Barranquilla
Mis tías y yo muy amantes y fieles a la comida rápida Barranquillera casi todos los fines de semana comprábamos salchipapa y nos turnábamos fuera de casa para recibir el pedido sin que pitara el domiciliario para que mi abuelo no nos regañara
Mi problema básicamente es que cualquier inconveniente emocional por más mínimo que me pase en el día lo quiero solucionar “comprando algo rico para comer”