superar el FOMO es necesario para avanzar, si siempre estás pendiente de lo que hacen los demás, de las tendencias, de no quedarte por fuera o de seguir el camino que todos siguen, terminas construyendo una vida basada en la dirección de otros, no en la tuya ¿y qué vas a alcanzar al final? lo mismo que alcanza la masa: resultados promedio
quien intenta estar en todos lados, rara vez llega lejos en alguno
elige bien a quién le cuentas las cosas, tu cuerpo suele saberlo antes que tu mente... cuando algo no debe ser compartido aparecen una incomodidad o esa sensación de estar entregando información antes de tiempo. pero cuando estás frente a la persona correcta, las palabras fluyen sin esfuerzo
no ignores esa diferencia sobre todo por estos días
Les voy a dejar algo que pueden necesitar... no todo en nosotros es estático, los recuerdos pueden transformarse. A veces creemos que sanar significa “superar” algo, cuando muchas veces también implica volver a entrar a ese recuerdo y darle a tu mente, a tu cuerpo y a tu niño interno algo diferente, porque aunque no podamos cambiar lo que ocurrió, sí podemos cambiar la forma en la que ese recuerdo vive dentro de nosotros.
Cierra los ojos. Respira profundo 3 veces. Permite que tu cuerpo se sienta liviano. Y entra despacio a eso que todavía pesa, revive un recuerdo... ¿Tenías miedo a la oscuridad? prende la luz. ¿Nadie te defendió? conviértete en quien abre la puerta y detiene el momento. ¿Viste cosas que nunca debiste presenciar? entra ahí y acompaña a esa versión tuya, háblale, sácalo de ahí, quédate con él.
Tu mente y tu cuerpo no siempre distinguen entre lo simbólico y lo real, por eso cuando resignificas un recuerdo profundamente, algo dentro de ti también cambia, la herida deja de sentirse igual, el cuerpo deja de cargarla igual... Cambiar la narrativa interna de un recuerdo puede abrir una línea de tiempo emocional distinta dentro de ti. He hecho este ejercicio muchas veces, no siempre es fácil y a veces requiere volver varias veces al mismo lugar. Puede hacerse a solas o acompañado por alguien que te guíe, pero lo importante es entender que sanar no siempre es olvidar, a veces sanar también es volver… pero esta vez no dejarte solo.
se requiere la humildad de soltar el control y entender que, para que un proyecto (de vida o profesional) florezca de verdad, primero hay que dejar de usarlo para intentar llenar los vacíos internos.