Un video captado en el elevado de la Defilló muestra el caos generado por motoristas que transitan ilegalmente por la estructura. Al notar la presencia de agentes, los conductores decidieron retroceder en vía contraria hacia el kilómetro 9 para escapar del operativo.
Testigos califican la situación como "una película", denunciando que estas peligrosas maniobras tienen rato ocurriendo sin una intervención efectiva. La comunidad expresa su profunda indignación, ya que este desorden vial representa una amenaza constante para la vida de quienes circulan correctamente por la avenida.
Mientras los delincuentes controlan las calles, Faride Raful sigue enviando a la Policía Nacional de la República Dominicana a maltratar civiles por la música en sus casas.
La violencia solo genera más violencia. Nada justifica la agresión contra esos jóvenes.
Y quien graba, lejos de ayudar, solo evidencia una actitud servil ante el abuso. 🤮
@DiegoRoyet29 Él no puede comprar al viento, él no puede comprar al sol.
Él no puede comprar la lluvia, él no puede comprar el calor
Él no puede comprar las nubes, él no puede comprar los colores.
Él no puede comprar mi alegría, él no puede comprar mis dolores. (Vamos caminando)
@RDSomosPueblo El tiene razón. Refiero de ignorantes exigiendo que se cumplan la ley y ustedes son los primeros que aplauden cuando las autoridades las violan. Valsa de rapa su madre
No son felices en Libia.
No son felices en Marruecos.
No son felices en Irán.
No son felices en Irak.
No son felices en Yemen.
No son felices en Afganistán.
No son felices en Pakistán.
No son felices en Siria.
No son felices en el Líbano.
¿Dónde son felices?
Son felices en Australia.
Son felices en Canadá.
Son felices en Inglaterra.
Son felices en Francia.
Son felices en Italia.
Son felices en Alemania.
Son felices en Suecia.
Son felices en Estados Unidos.
Son felices en Noruega.
Son felices en los Países Bajos.
Son felices en Dinamarca.
De hecho, son felices en todos los países que no son islámicos, e infelices en todos los países que sí lo son.
¿Y a quién culpan?
No al Islam.
No a sus líderes.
No a sí mismos.
¡Culpan a los países donde son felices! Y luego quieren cambiar esos países para que se parezcan a los de donde vinieron, donde no eran felices.