8 años y los liberales no bajan a la calle, a la selva, a los campos, y VEN que las ayudas sociales --distribuir dinero-- elevan el nivel de vida de toda la gente.
Bajen a la calle, caballeros. No sigan encerrados hablando entre ustedes mismos en la TV. Luego no entienden por qué vota la gente como vota.
Mientras denosten a las ayudas sociales, seguirán en la tele mirados por el 10% del país, e ignorados o temidos por las mayorías.
¡Ey, un proyecto para las mayorías, catedráticos liberales! Alguito, una caridad, una bonita intensión.
No, no tienen eso dentro de sí. Y quien sabe por qué imaginan que la gente votaría por anular sus ayudas sociales.
@AztecaNoticias que ridículo argumento, por eso morena seguirá gobernando, porque esta gente no ha entendido a la sociedad mexicana que sale a trabajar todos los días, su clasismo y su cinismo los retrata de cuerpo entero
Dice la viuda negra @amparocasar que las becas y jóvenes construyendo el futuro “disuelven los valores familiares” porque el hijo tiene más dinero que los papás
Las maromas que se avientan para justificar su enojo con los programas sociales
Los vimos en Televisa, después en Latinus y ahora en TV Azteca. Castañeda, Amparo y Camín. Los mismos boomers que se beneficiaron del PRI y del PAN hoy se disfrazan nuevamente de especialistas para explicarnos la política mexicana.
No hay renovación, es un reciclaje burdo. No hay análisis, es la pura estridencia de la desesperación.
Eso sí, será hermoso verlos exhibidos en la mañanera.
Como en New York, como en USA en general, como en UK, como en Berlin, como en tantos sitios:
La juventud no es de extrema derecha, lo que quiere y necesita es un proyecto socialista que de certezas de una vida mejor en un planeta (este) habitable.
Acordándome fuertemente de los que decían que Trump iba a llevar la democracia a Venezuela. Esto va de resucitar la doctrina Monroe adaptándola al siglo XXI. No va de democracia ni libertad, va de controlar el continente y su zona de influencia.
Años después, cuesta escuchar a Hugo Chávez denunciar la política imperial de EEUU y no reconocer que, al menos en algo, veía con claridad: detrás de tanta retórica sobre libertad, el petróleo nunca ha dejado de ordenar buena parte de (o casi toda) su política exterior.