Venezuela ya no vive una lucha entre gobierno y oposición, sino una guerra interna por el poder. Diosdado Cabello estaría impidiendo la renuncia de Delcy Rodríguez, presionándola para que lo nombre vicepresidente ejecutivo y así quedar al mando del país.
La relación entre los hermanos Cabello y los hermanos Rodríguez está al rojo vivo. Se disputan los restos del poder como si fuera un botín. Hoy, la pelea en Miraflores ya no es ideológica: es una feroz reyerta entre familias políticas por el control de Venezuela.