El comprador de ilusiones
El comprador de ilusiones no compra juegos; cree comprar tiempo. Lo hace porque carece de él. Entre el trabajo y la familia no tiene tiempo para ocio de ningún tipo. Sin embargo, en cuanto encuentra cinco minutos libres, reaparece su verdadera vocación. Consulta páginas de editoriales, recorre Kickstarter, examina novedades y expansiones. No busca cartón ni reglamentos: busca tardes futuras.
Se imagina jugando con sus amigos. Los ve llegar, desplegar mapas, discutir estrategias y pasar horas interminables alrededor de ese flamante juego nuevo que promete ser lo mejor desde el diseño de Los Colonos de Catán. A esos amigos los ve unas pocas veces al año. Cuando se reúnen, él dedica una parte del encuentro a lamentar la falta de tiempo que les impide reunirse más a menudo.
Cada nueva adquisición entra en la casa rodeada de expectativas y acaba donde terminaron las anteriores: en la infinita balda de la vergüenza. La estantería recorre todas las paredes de una amplia habitación. Allí descansan campañas no jugadas, batallas no libradas y reglas nunca leídas hasta el final.
Le gusta bromear con que teme que su mujer haga inventario de los juegos que posee. A veces añade un temor mayor: que calcule cuánto dinero lleva gastado en ellos. Pero su mujer conoce mejor la situación. Sabe que en esa habitación hay una fortuna en juegos precintados a los que su marido no podrá jugar ni en dos vidas. También sabe algo que él procura ocultar bajo las bromas: que esas cajas le ayudan a soportar las cargas del trabajo y de la vida. Cada una contiene la promesa de una jornada distinta de las demás.
El comprador de ilusiones es un hombre rodeado de futuros. Los acumula en estantes. Los ordena por editoriales. Los protege del polvo. A menudo los contempla sin abrirlos.
Nosotros, sus amigos, acudimos en las raras ocasiones en que puede jugar. Visitamos su museo de juegos precintados y esperamos el momento solemne de la elección. Entonces una caja es rescatada de entre centenares. El cartón se destroquela y se despliega el tablero. El juego deja de ser una promesa y se convierte, por unas horas, en realidad.
Sería una figura triste si se la observara desde lejos. Pero basta verlo recibir a sus amigos, desplegar un tablero y hablar con entusiasmo de la partida que comienza para comprender que no colecciona juegos. Colecciona encuentros con sus amigos. Las cajas son únicamente la forma visible de una esperanza que se niega a abandonar.
La Guardia Civil destruye antes del juicio las pruebas contra un grupo nazi incautado con armas de guerra
El juicio, que comenzará el 14 de julio, se encuentra con que el arsenal no existe porque ha sido destruido. La Guardia Civil lo destruyó. A instancias del Tribunal Superior de Justicia.
En septiembre de 2005, una red neonazi fue disuelta por la Guardia Civil.
De ella formaban parte el edil del partido fascista España 2000 en Silla, José Alejandro Serrador Ferrer; Pedro Cuevas, asesino de Guillem Agulló, y que cumplió 4 años de los 17 años de prisión a los que fue condenado por el asesinato.
Como parte de este grupo nazi fueron involucrados militantes de Democracia Nacional, España 2000 y Nueva Acrópolis.
Este “detalle”, seguramente suponga el sobreseimiento por grave error de forma y la libertad efectiva de los nazis armados con cosas (según la foto de la propia Guardia Civil) como un arma de guerra, un anticarro C90, multitud de pistolas, una ballesta-pistola, varios bolígrafos-pistola, una escopeta semi-automática, gran número de armas blancas, varias catanas y un desollador para separar la piel del cuerpo.
(Noticia de 2014 que conviene recordar cuando digan aquello de "la justicia es igual para todos". Meses después los neonazis fueron absueltos)
Los que defendéis y blanqueáis los abusos policiales como el de la manifestación de profesores, no os merecéis vuestro sueldo ni llevar la bandera que lleváis en el uniforme. Solo merecéis el desprecio de la sociedad y que os abandone hasta el desodorante.
Yo en mi vida me he cruzado con nadie que se crea un gato, y tampoco veo en qué me puede perjudicar eso, pero no paro de cruzarme con fascistas. Digamos que trato de mantener mi escala de preocupaciones alineada con la realidad.
>te levantas a las 7h y no llegas a casa hasta las 18h
>tienes 3h para hacerte la comida del día siguiente, entrenar, socializar, etc.
>llega final de mes y cobras 1200€
>medio sueldo para el casero y el resto a juan roig
>repetir durante 50 años
>
-¿Un bar? ¿Fútbol pirata? No sé qué esperan encontrar en una simple pajarería de barrio...
-¿Qué pajarería está llena de forofos y continuos insultos a árbitros a las 11 de la noche?
-Pues... ¡La mejor pajarería del pueblo!
-¡TEBAS, CABRÓN!
Qué impotencia esto de vivir en un mundo en el que los hijos de puta hacen lo que quieren, los muertos de hambre te explican que bien hecho está y los subnormales se lo aplauden
La Policía Federal Australiana revela una verdad impactante: lo que se denominó un "ataque terrorista antisemita" fue en realidad una operación de bandera falsa.
Bandas del crimen organizado utilizan el antisemitismo para provocar una reacción específica de las fuerzas del orden