Me convenceréis de que debo tener miedo de la ultraderecha cuando se comporten como la extrema izquierda francesa. Cuando quemen colegios, edificios históricos y demás. Cuando saqueen ciudades. Cuando hagan suya la calle. Entonces, sí, tendré acojone con la temible ultraderecha.
La crisis de vivienda en España: lo que creo que puede funcionar para solucionarla... y lo que probablemente no sirva o sea directamente contraproducente. En siete minutos y medio.
Dentro video 👇
El acceso a la vivienda en España no se ha destruido por casualidad. Es el resultado directo de la política socialista que castiga al ahorrador, al propietario y al promotor, hunde la oferta y después culpa al "mercado" de los daños que los socialistas han empeorado.
Desde la llegada de Sánchez:
❌Los precios del alquiler han subido un 40%. La vivienda un 50%
❌Han desaparecido 300.000 viviendas del mercado de alquiler de largo plazo.
❌La promesa de 270.000 viviendas públicas ha sido una mentira más. Sánchez es el presidente que menos vivienda pública ha construido.
❌Los salarios reales netos han caído. Los impuestos y la inflación se comen la subida.
❌España arrastra un déficit de vivienda de más de 700.000 casas desde 2019, mientras aumenta la demanda, se incentiva la inmigración y se ahoga la construcción.
❌El Estado ha recaudado cerca de 52.000 millones de euros ligados a la vivienda mientras los precios se disparaban.
❌Aproximadamente el 24% del precio final de una vivienda son impuestos.
❌La Ley de Vivienda no ha abaratado el alquiler. Ha reducido masivamente la oferta (entre un 40 y 50%) donde se ha aplicado, ha elevado la inseguridad jurídica y ha expulsado viviendas del alquiler permanente.
❌Sánchez premia a los inqui-okupas y morosos y perjudica a todo el que crea riqueza.
Para el inquilino, el resultado es devastador: menos oferta, alquileres más caros, más requisitos, menos movilidad y una búsqueda de vivienda convertida en una odisea.
No hay un “problema de caseros”. Hay un problema de gobierno, de oferta, impuestos, burocracia e inseguridad jurídica.
El socialismo no resuelve el problema. Lo empeora, lo politiza y lo utiliza para enfrentar a españoles contra españoles.
No es un error. Es una estrategia para crear caos y una sociedad dependiente.
Hay que ser muy idiota para aguantar ocho años esto y señalar a otros.
Han metido a millones de extranjeros y la mitad no trabaja. Las listas de espera en la sanidad se han convertido en una vergüenza nacional.
Los servicios públicos son un desastre absoluto. El tren llega más tarde que nunca. No se construye vivienda pública. La corrupción ha llegado a niveles que dan asco.
Por primera vez un secretario de Organización del partido que gobierna entra en prisión con una condena de 24 años.
Hemos tenido un apagón histórico.
Somos el país de Europa con más paro. Nunca se habían asesinado tantas mujeres a manos de desalmados. La sociedad está más polarizada que nunca.
Y si después de votar al mismo partido durante veinte años decides no hacerlo porque te han traicionado, resulta que te llaman fascista.
Con todo esto encima todavía hay quien dice que le da miedo que venga un gobierno de derechas.
Hay que ser muy, muy idiota.
La gent que ens identifiquem amb la socialdemocràcia europea, hem de dir clarament que gran part de l’esquerra espanyola i catalana no defensen cap socialdemocràcia, sinó el populisme clientelar i assistencialista. Igual que el peronisme argentí.
El funcionament d’aquest populisme és el següent: deixen que la situació social es degradi al màxim, perquè després el govern es presenti com “la última oportunitat” per “salvar” la gent. Sigui l’habitatge, siguin els salaris, les prestacions socials, etc.
Els “supermercats públics” de Collboni mostren clarament aquesta mecànica: governen 40 anys la ciutat, la situació social es degrada fins a tocar fons, i ara la solució màgica són els supermercats públics. I si hi votes en contra, ets un feixista i un insolidari.
Els Decrets de l’habitatge són un exemple més. Pura teatralitat, gesticulació, eslogans, fals sentimentalisme i cap solució de fons: no faciliten la construcció (allà on sigui viable), no fan pisos públics, no controlen la demografia, no donen seguretat jurídica, mantenen els salaris de la gent per terra, han tolerat milers de desnonaments fins ara, etc.
L’esquema es repeteix: tenen a la gent desperada, i ara es presenten amb una mesura cosmètica que no resol RES estructural, res de res. I si no els aplaudeixes, ets la malvada dreta.
Lo clava este señor.
Por otro lado, esto que hacen desde el gobierno y acólitos está inventado. Social-Comunismo en vena. A repartir la escasez en vez de fomentar crear abundancia.
Increíble de ver a los “expertos” en solventar la emergencia de vivienda que vive España! En cada televisión! @telediario_tve@A3Noticias@tele5_noticias@noticias_cuatro La realidad es que tenemos a políticos que intentan crear decretos y soluciones cuando no tienen la preparación ni el conocimiento para idear una solución real al problema que vivimos.
España no tiene un problema de falta de decretos. Tiene un problema de falta de viviendas.
Y mientras el Gobierno siga confundiendo anunciar medidas con resolver problemas, seguiremos pagando las consecuencias de su inacción.
Subvencionar la demanda sin aumentar la oferta presiona los precios. Regular cada vez más un mercado sin construir vivienda nueva no elimina la escasez: la administra. Castigar fiscalmente una modalidad de alquiler puede cambiar incentivos, pero tampoco pone un solo ladrillo.
El Gobierno puede aprobar todas las medidas que quiera y venderlas como grandes soluciones. Puede encadenar decretos, anuncios y campañas de propaganda. Pero hay una pregunta que desmonta cualquier discurso:
¿Cuántas viviendas nuevas crea todo esto?
Porque la vivienda no se abarata repartiendo la escasez. Se abarata acabando con ella.
España necesita construir. Mucho.
Más suelo disponible. Licencias en meses, no en años. Más densidad donde sea posible. Seguridad jurídica. Muchísima más vivienda pública y también privada.
Pero el Gobierno no está haciendo lo necesario. Prefiere intervenir sobre las pocas viviendas que existen antes que crear las condiciones para que haya muchas más. Prefiere presentar parches como soluciones y cargar sobre propietarios, promotores y ciudadanos el coste de su fracaso.
Lo demás puede servir para redistribuir, proteger a determinados colectivos o cambiar incentivos. Pero no confundamos eso con solucionar el problema de fondo.
No se arregla una falta de vivienda repartiendo mejor las pocas casas que existen. Se arregla haciendo que existan muchas más.
Menos propaganda. Menos parches. Menos obsesión por intervenir sobre el mismo piso.
Más oferta. Más construcción. Más casas.
Hay un gravísimo problema de vivienda, eso es cierto.
Ante ello, lo sensato, con independencia de ideologías, sería buscar las posibles causas. Como, por ejemplo:
-Por qué no se ha construido apenas vivienda de promoción pública en 8 años.
-Por qué los impuestos que gravan la transmisión de viviendas han pasado de el 4-5% en los 90 al 9-10% actual (incluso más).
-Por qué los planes de ordenación urbana se ETERNIZAN en su tramitación.
-Por qué se ponen trabas absurdas a la urbanización del suelo.
-Por qué no hay energía eléctrica disponible para las nuevas construcciones. ¿Por una política descabellada de favorecimiento de las renovables y destrucción de la nuclear? ¿O también porque se favorece que puedan obtener esa energía empresas "amigas" del gobierno?.
-Por qué hay pocos obreros de la construcción. ¿Quizá la política de "trabajadores fijos discontinuos" ha hecho un daño terrible a las empresas? ¿Quizá lo de dar paguitas a la gente por el mero hecho de existir favorece que no compense trabajar?
Esto, por lo que se refiere a la compra de vivienda (sigue).
Si yo pago 3000€ de alquiler y tú no pagas hipoteca, yo te estoy haciendo rico, y no puedo comprarme una casa porque estoy pagando tu Porsche, se entiende verdad?
Gente poniendo en duda que los ceutíes son españoles mientras que defienden que los bisnietos de no sé quién que vive en Perú o Buenos Aires y que nunca han pisado España sí que lo son.