Es increíble como estamos todas hoteadas con este hombre que tiene dos escarbadientes por piernas, usa corsets y le gusta que lo ahorquen y los masculinos no entienden una goma.
vi a una pareja discutir bajito en el café, y cuando llegó la mesera, él le tomó la mano y dijo: “Seguís siendo mi persona favorita, aunque peleemos”.
Ese es el tipo de amor que sabe reconciliarse sin orgullo y por el que rezo.
me parece hermoso que, habiendo tantas personas en el mundo, podamos ser especiales para alguien. Como si en un jardín enorme alguien se fijara en una flor y decidiera regresar a regarla cada día.
Te matan y te descartan y encima la culpa es tuya o de tus viejos o de tus amigos, pero nunca del que decidió que tu vida no valía una mierda. Sociedad rota.