La decepción, aunque llegue acompañada de dolor, tiene la capacidad de mostrarnos realidades que antes no queríamos ver; y muchas veces se convierte en ese impulso silencioso que nos ayuda a soltar, cerrar ciclos y desapegarnos de aquello que ya no nos hace bien.
Le digo a mi jefe" te jode que me tome medio día para viajar el lunes" y me dice "no me sirve q estés pensando en irte al aeropuerto tomate el lunes completo"