Yo, un día puse una judía en un vaso de Danone, con algodón mojado y vi brotar la vida. Y tuve gusanos de seda en una caja de zapatos que olía a morera. Y un grillo en una jaula al que alimentaba con tomate. En la infancia de antes había más carencias, pero había más verdad.
Señor Vargas, no se preocupe porque su hija va a aprender árabe con clases particulares. Se lo va a enseñar Mohamed, su compañero de instituto. El mismo que la enamorará, la obligará a ponerse hijab, le prohibirá hablar con hombres y la tratará como si fuera una cabra.
Aparte del rancio viejuno y machista "Qué mona va siempre esta chica" , ahora a lo serio: lo ha explicado muy bien.
Y la verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero.