Entran dos policías. No opongo resistencia. “Entrevista terminada”, dice el hombre cerrando la carpeta. Yo solo sonrío. “¿Estáis seguros de que fue la única?” #Terror
Estoy en paro y viviendo de mis últimos ahorros. Ayer Infojobs me dio una única alegría: entrevista hoy, primera hora, empresa “Nexora Groups”. No sé nada de ellos, pero necesito comer todos los días, así que allá voy. #Terror#Relato#Microrelato
El abrigo, la cicatriz… todo coincide. Empiezan “flashes”: un pasillo oscuro, gritos, una chica corriendo. No sé si soy yo. “Queremos ayudarte, Javier”, dicen. Javier. No Álvaro. Entonces entiendo: nunca fue una entrevista.
En mi despacho me esperaba mi secreto más oscuro, la verdadera fuente de mis historias. “Tranquilo —susurré—. Queda poco para el capítulo final”. La ficción, al fin y al cabo, es mi refugio. #Terror
Siempre me ha puesto nervioso hablar en público. Cuando publicaron mi libro, me obligaron a participar en una mesa redonda. Solo pensar en ello ya me hacía sudar frío.
Su pupitre, vacío. Nadie recuerda que existió. El chico retoma su libro. Entra una nueva alumna, ocupando el asiento del fondo.
Él sonríe y susurra:
“La puerta ya está cerrada… ahora a por la siguiente.”
Laura llega al nuevo instituto, cansada y sin ganas. En clase se sienta al fondo, junto a un chico solitario que ni la mira. Callado, pálido, siempre leyendo. Algo en él ya le da mala espina.
El chico levanta la mirada. Sonrisa negra, ojos rojos. “Ellos no me ven. Tú sí. Te has convertido en la puerta.” La oscuridad la envuelve. El timbre vuelve a sonar. Entra la clase. Laura ya no está.
—¿Que no recuerdas más? Saliste a la cocina, cogiste un cuchillo creyendo que era una espada —dice conteniendo la rabia—. Hay sangre en el pasillo. Tus huellas en el arma.