Deja a tus padres envejecer con el mismo amor con el que ellos te dejaron crecer; déjalos hablar y contar repetidas veces las mismas historias con la misma paciencia e interés con los que ellos escucharon las tuyas cuando eras niño; déjalos tener la razón, como tantas veces
tengo el brazo dormido, el cuello torcido, me duele la espalda y estoy todo incómodo pero no importa porq mi novia está cómoda durmiendo recargada en mi