He leído que hay padres que apuestan por menos vacaciones seguidas, con las mismas horas lectivas. Es algo que me parecería totalmente razonable si no fuese por el pequeño detalle de la temperatura que puede haber en julio y agosto. Bienestar sí, pero no mucho.
Al hilo de los comentarios, en el fondo David tiene razón: hay chavales que solo leerán estos clásicos gracias a la escuela.
En mi casa jamás hubo libros y leer La Casa de Bernarda Alba en el instituto me voló la cabeza.
Esa oportunidad se la merecen todos.
Esta es la prueba
Son los libros que compró y leyó una estudiante normal de bachillerato (letras) de los noventa,a los que hay que sumar otros prestados
No entrabas en la terciaria sin pasar —de verdad— por 30 grandes libros; hoy hay gente que empieza a trabajar sin haber leído 1
“Ningún lector o espectador con cierto grado de madurez debería esperar aprender Historia viendo una película o leyendo una novela”.
Me interesa este debate sobre la novela histórica por su posible enfoque didáctico en secundaria y bachillerato.
¿Qué piensas, @balmoriabella?
Gentes de la #NovelaHistórica (escritores, lectores, aficionados), he escrito en @abc_es este artículo sobre lo que he llamado 'la zancadilla' del género... Y ahora os convoco, ¿qué os parece? ¿estáis de acuerdo? ¿disentís? Debatamos... https://t.co/TwhG8oE66o
Ayer terminamos “El último barco”, de Domingo Villar (@edicionesiruela). Ahora que los titulares desprecian las Humanidades, recuerdo esta escena de Napoleón y el inspector Leo Caldas:
La decadencia de la historia comienza en el momento en que ella pretende ser una ciencia, e incluso una ciencia exacta. La historia como ciencia abjura de su original carácter narrativo. A causa de ello se queda sin habla. Enmudece.
@PascualGil1 De hecho, bastantes recursos gamificados e interactivos para la evocación conceptual son propuestos por quienes critican el aprendizaje memorístico. Y yo ahí veo un uso muy adecuado de la tecnología digital...
Navegando por la web de @josejavilara he llegado a este texto de @iescolar, titulado "La herencia de la lectura". En mi casa nunca hubo libros, así que me obligo a releerlo porque empiezo a fantasear con todas esas historias no disfrutadas en su momento...