Alguien piensa hablar de esta mano ilegal de Justin Gaethje a Topuria?
No es la primera vez que Justin deja un dedo suelto para darle en el ojo al rival, pero mientras el calvo de Dana White no haga nada este tío seguirá haciendo esta mierda.
Te convocan con la selección con 3 partidos en el fútbol profesional. Te rompes 2 veces, te pasas 2 años completamente fuera del fútbol, vuelves y juegas 12 partidos de mierda y te vuelven a llevar. La diferencia del listón y exigencia para unos y otros.
¿Por dónde empezamos a comentar? ¿Por los pasos de Mario? ¿Las faltitas de los últimos cuatro minutos? ¿La fuera revisada? ¿La doble técnica con lo del Facu?
El baloncesto me encanta, pero siempre hay algo de este deporte que me produce rechazo: los árbitros y su influencia.
En el fútbol los árbitros pueden estar muchos minutos sin aparecer. En el baloncesto aparecen en cada jugada porque hay contactos y con jugadas subjetivas.
Los últimos 2 minutos de la final de la Euroliga han sido decisiones subjetivas, una detrás de otra, y todas a favor de Olympiakos.
La final se disputaba casualmente en Grecia.
Honor a Sergio Scariolo y sus chicos que han rozado la Euroliga sin un solo pívot.
Rafael Nadal on Clay:
Davis Cup — 100%
Roland-Garros — 96%
Monte-Carlo — 92%
Barcelona — 89%
Hamburg — 89%
Rome — 89%
Madrid — 82%
Best of 3 — 89%
Best of 5 — 97%
5th Sets — 100%
After Winning 1st Set — 98%
Outdoor — 90%
Indoor — 99%
Overall Win Rate — 90%
🤯🐐
"BALE era el MÁS COMPLETO"
🗣️ Casemiro se acuerda del galés: "En los momentos más grandes, en las finales de Champions, la Copa... él marcó. Dos contra el Liverpool, también contra el Atlético. Cristiano es de otro mundo, fuera de la conversación, pero, para mí, Bale fue el mejor. El más completo.
Ataca, defiende, va bien de cabeza, mete goles, hace faltas. Es muy bueno, muy rápido, muy fuerte. Lo hacía todo, era increíble"
Luis Enrique sacó a Dembele el actual Balón de Oro, en el minuto 66 de partido.
Dembele no hizo NI UN GESTO. En cambio, le dio la mano y fue tranquilo a sentarse al banquillo.
Eso es confiar y respetar a tu entrenador.
Algo que en el Real Madrid, no existe.
Hoy Rafa Jódar ha jugado contra Jannik Sinner, el número 1 del mundo, en cuartos del Madrid Open. Ha perdido 6-2, 7-6. Tiene 19 años.
Y lo que ha pasado en ese segundo set merece ser contado.
Jódar tuvo 7 bolas de break. Siete oportunidades de romper el servicio del mejor tenista del mundo. Sinner sacó un winner en cada una. No falló Jódar. Respondió Sinner. Diferencia importante.
El tie-break se lo llevó Sinner 7-0. Así acaba un partido contra el número 1 cuando tienes 19 años, llevas 3 meses de profesional y estás jugando en la Caja Mágica con Raúl González mirándote desde la grada.
Pero lo que me tiene pegado a esta historia no es el resultado. Es una imagen.
La imagen de su padre. Solo. En el banquillo. Sin nadie más. Una fila entera de asientos vacíos a los lados.
Mientras otros tenistas viajan con séquitos de entrenadores, preparadores físicos, psicólogos, nutricionistas, mánagers y analistas de datos, Rafa Jódar senior se sienta ahí solo. Él lo entrena. Él lo gestiona. Él planifica las sesiones. Él decide cada paso de la carrera.
Y cuando llega a casa, corrige exámenes. Porque es profesor de Educación Física en un instituto de Leganés.
Rafa Jódar hijo creció en Arroyo Culebro, un barrio humilde de Leganés. Entre parques y bloques de pisos. Ni academia de élite ni patrocinadores desde niño. Se formó en el Club de Tenis Chamartín y se fue a jugar a la universidad de Virginia. En enero estaba en el puesto 166 del ranking ATP.
Hoy es el número 34 del mundo. En tres meses. A 7 puntos de ser cabeza de serie en Roland Garros.
Lo que ha hecho en esos tres meses no es normal. Ganó el ATP 250 de Marrakech — el sexto español en ganar un torneo ATP con menos de 20 años, junto a Nadal, Alcaraz, Moyá, Ferrero y Robredo. Semifinales en el ATP 500 de Barcelona. En Madrid eliminó a De Miñaur, número 8 del mundo, y a Joao Fonseca.
Si ves vídeos suyos en Australia en enero y lo ves hoy, parece que han pasado 18 meses. No tres.
Y todo esto con su padre solo en el banquillo.
"Es mi entrenador desde niño, mi mánager. Somos uno. Yo siempre miro al box y solo está él. Y así es muy fácil."
El padre es quien le baja los humos. Quien le recuerda cada día que sigue siendo el mismo chaval de Leganés. "Que no me crea nadie que no soy."
Cuando Sinner terminó el partido, escribió en la cámara: "What a player." En rueda de prensa dijo: "España siempre ha tenido jugadores increíbles. Ahora tienen uno más."
El número 1 del mundo diciendo eso de un chaval de 19 años de Arroyo Culebro al que entrena su padre, un profesor de instituto.
Asusta pensar dónde puede llegar cuando se rodee de más profesionales. Pero algo me dice que su padre seguirá ahí. Solo. En esa fila vacía. Siendo lo único que Rafa necesita mirar cuando el partido se complica.
Hay historias que merecen ser contadas. Esta es una de ellas. Cuento más así en mi newsletter diaria gratuita 👉 https://t.co/OKv2ONco0a