—¡Lo comeré contigo sólo porque pareces desesperado por tener mi compañía!
Se quitó el delantal, mirándole de reojo. Claro que quiere acompañarle, pero si se pone en ese plan no piensa admitirlO.
—... Se supone que tienes que pedir un deseo y soplar la vela.
Frunció algo más el ceño, ¿cómo que un día normal? No tiene ni idea de la vida, ¡y encima se puso gruñón!
Bufó, rodando los ojos. Se había pasado horas en la cocina para que el estúpido de Naib tuviese velas que soplar y así se lo pagaba.
+
Oh, cierto, los cumpleaños debían ser especiales o algo así, era fácil cuando eran ajenos, pero en lo propio era dificil sentir... nada.
—Solo es un día normal Mike, ni si quiera esperaba recibir nada, la verdad.
Ceja Alzó nuevamente, confuso ante su última propuesta.
. . . Esperaba una reacción un poco más... ¿emotiva? Se quedó mirando el bizcocho por unos segundos, suponiendo que el motivo del poco entusiasmo de Naib se debía a la pinta de éste.
Claro, si lo comparaba con el que le preparó Norton el año pasado pues parecía basura.
Aunque la idea le hizo fruncir algo el ceño, ¡se supone que era el gesto lo que contaba! Y Naib no es que supiese cocinar mejor que él, así que como se quejase iba a cortarle la lengua.
Carraspeó, dejándolo en la mesa para luego asentir.
—¿Quieres? Es tu día especial, +
Parpadeó dudando por un instante si era la fecha correcta.
—... ¿por el rescate después de la mitad y sin bodyblock? Sí, clar-ES TU CUMPLE. ¡Cuuumpleaaaañoooos feeeeliiiiz~!
Comenzó a canturrear mientras se le acercaba con el deforme bizcocho, bailoteando por el camino +
—Buen chico.
Comentó con cierta burla al ver que ni siquiera se quejó. Acto seguido, cogió la nata para llenar la superficie del bizcocho en un intento de disimular su apariencia, además de una vela en el centro.
Perfecto.
—¡Vale, ya puedes!
Bufó, mirando de reojo la "obra de arte" que había tras él en la encimera. ¿Olía bien de verdad...?
Alternó la mirada entre el contrario y el bizcocho, presionando los labios entre sí unos segundos.
—Sí, ¡pero necesito que te gires un momento para terminarlo!
Ugh, quizá podría inflarse como un globo. Si Joker seguía teniendo su cosa-para-inflarlos puede ser qu-
Brinco dio al instante, girándose y ocultando con su cuerpo el bizcocho amorfo.
—¡HE-HEY, NAIB! ¿Qué hace un chico como tú en un lugar como éste?
. . .
Algo salió mal. ¿El qué? Observó el bizcocho medio "desinflado" durante un buen rato como si éste fuese a responderle. ¡Para una vez que intentaba hacer algo por Naib...!
La idea de prenderle fuego al libro de recetas no parecía tan mala, después de todo.
/ meses sin jugar a idv y de repente meten a una señora que salta un montón Y ADEMÁS stunea??? I mean go girl # girlboss pero luego no me nerfeen a mike, vaya homófobos
Soltó algo parecido a un ¿ronroneo? cuando sintió el brazo por encima.
—No. ¿El tuyo?
Fue un día normal, pero estaba así porque le echó de menos. No quiso decirlo por orgullo, pero supuso que por la forma en la que frotó el rostro en su cuello se debía hacer una idea.
Hacía tiempo que no pasaban tiempo juntos, pero Mike estaba demasiado cansado como para parlotear o mostrar indignación por la poca atención recibida. Tan sólo se fue echando encima del contrario como quien no quería la cosa.
Eso era problema del Morton del futuro, el
¿No quiere llevarlo al dormitorio? ¿Es porque ha engordado con la cena?
Rodó un poco para dejarle sitio. Sabe que hace calor, pero aún así piensa echársele encima en cuanto se acomode.
Aaah... ¡se ha bebido los dos dovlins de Demi en una partida y ya está borrachillo!
Hacía mucho que no veía a de @_TheMercenary, así que dando tumbos fue hasta su habitación. Ni siquiera llamó en la puerta, tan sólo entró mientras se iba quitando los pantalones como podía. Calor
BUENO OUES UNA MEDALLA PAL ORGULLOSO
... Casi se le escapó un suspiro del gusto cuando sintió ahí al contrario respirar, pero se limitó a esconder él el rostro en su pelo.
Y SE LoS COME Y RESCATA IGUAL.
Él acostumbraba a dormir sólo, si es que a lo que hacía se podía considerar dormir si quiera.
Tras una respiración profunda se arrastró un poco hasta que su rostro alcanzó la curvatura del cuello ajeno, donde se volvió a acurrucar nuevamente.