A uno le cuesta, le cuesta y le cuesta mucho abrir los ojos. Pero cuando uno se da cuenta de cómo eran las cosas y se aleja, no saben lo lindo que es. Un mimo alma. Un logro.
Últimamente siento que estoy emocionalmente peor que nunca, y lo más extraño es que, si me preguntan qué me pasa, no sé qué responder. No hay un solo motivo; es la acumulación de tantas cosas que preocupan, pesan y terminan agotando.
Creo que lo más difícil de la vida adulta es que, sin importar tu estado de ánimo o la situación por la que estés pasando, tienes que seguir adelante. Porque la vida sigue, aunque tú no estés bien.