@Csofianunes Indigna por el momento y porque no correspondía, lo que no quita que el planteo de los libertarios es completamente incoherente con su forma de ver la política y la propiedad privada.
El argentino no está acostumbrado al capitalismo salvaje, y eso es un mal grave para el progreso de nuestra nación. De todos modos, a mi parecer, la Argentina está sanando y esa publicidad es una señal. Muchos se quejan de algo que les parece inoportuno, pero en un país capitalista de primer mundo esto es algo totalmente normal. Es una muestra de cómo el capitalismo le da valor a este tipo de espectáculos emocionales y permite financiarlos mediante el sector privado. Estos nuevos ideales de libre mercado están transformando nuestro país, y nuestra cultura está pasando por un proceso de mercantilización nunca antes visto. En otros tiempos, este espectáculo habría sido financiado por el Estado, probablemente con algo como Fútbol para Todos, y seguramente esos drones estarían haciendo propaganda política o estatal.
Hace un tiempo, Rosario se llevaba todas las luces. Hoy el foco está puesto en la provincia de Kicillof. En 2025, más de 103.000 robos y hurtos denunciados en la provincia de Buenos Aires a través de la app "Mi Seguridad" quedaron sin calificación penal y fuera de las estadísticas oficiales. Lo llamativo es que solo el 1,87 % de las denuncias hechas por la app se ratificó en la fiscalía, un paso necesario para que la causa avance. Una estimación gruesa da alrededor de 1,1 a 1,2 millones de robos y hurtos en el año, de los cuales 700.000 y 800.000 nunca se denuncian.
También en 2025 hubo 808 víctimas de homicidio doloso en la provincia, según la Procuración bonaerense, más de dos muertos por día.
La cuestión ya tiene un matiz importante y da la posibilidad de cuestionar si la provincia tiene que ser intervenida con alguna policía militar, como en Brasil, con una policía de patrullaje intensivo que actúe en operaciones urbanas de alto riesgo y reprima el crimen organizado.
Revalidando las mismas recetas que ya produjeron el peor pico inflacionario argentino en décadas y los peores episodios de gestión del Partido Trabajador de Lula en Brasil.
Un triunfo de Flávio Bolsonaro en Brasil le conviene a la Argentina en tres cosas concretas:
Tendríamos un presidente aliado que respalda el ajuste y el libre mercado, en vez de tener a la diplomacia brasileña cuestionando las medidas desde la política regional.
Libertad para negociar solos,
si Brasil debilita el bloque comercial sudamericano o lo achica, la que Argentina puede firmar acuerdos comerciales bilaterales con EE. UU. u otros países por su cuenta, sin depender de los vetos del vecino.
Se debilita el bloque de gobiernos de izquierda en Sudamérica. Los BRICS colapsan sin Brasil. La integración regional terminaría. Ojalá el Mercosur desaparezca . Venezuela totalmente aislada de posibles aliados regionales. Faltaría China expulsada del continente y cartón lleno.