Caminar sin podcast. Comer sin teléfono. Esperar el café sin scrollear. Ahí es donde aparecen las únicas ideas que después vas a reconocer como tuyas. Aburrirse a propósito es de los actos creativos más raros que quedan.
El mayor lujo que un hombre puede ofrecer no es su dinero, sino la solvencia mental de ser el lugar donde una mujer brillante puede, por fin, apagar su estado de alerta.
Sabes que es algo fuerte cuando ninguna de las dos personas tiene ganas de perder la oportunidad de tenerse. La sincronía se produce inclusive en el deseo constante de encontrarse y es mutuo. El amor es encontrar a alguien frente a quien rendirse conmovido.
Cómo no voy a pensar que la gente cambia si yo misma he presenciado cambios enormes en mi propia conducta y personalidad. La gente puede cambiar, el tema es si quiere hacerlo.