La buena noticia: la salvación. La mejor noticia: Nuestro Señor Jesucristo. Juntos podemos aprender de Él, amarlo y obedecerle. Pastor Jaime Restrepo Vásquez.
Amenazas de Petro, evaluarse con detenimiento, perdió buena parte del respaldo legislativo, poder judicial ya le ha mostrado los dientes, las calles lo abandonaron, dejando solos «enchufados» u obligados a participar, tal y como ocurre en Venezuela y Cuba.
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1 Pedro 4:4-5
A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan; pero ellos darán cuenta al que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos.
Has decido seguir a Cristo... ¡Qué buena decisión!
Oseas 2:14
Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.
Muchas veces, con las dificultades y las pruebas, Dios nos está hablando: ¿sabemos escuchar? ¿Aceptamos SU voluntad? ¿Corregimos el camino, conforme a su instrucción?
No se trata de sentimientos, ni de atracción, ni de química: el amor a Dios es sinónimo de obediencia.
2 Juan 1:6
Y este es el amor, que andemos según sus mandamientos. Este es el mandamiento: que andéis en amor, como vosotros habéis oído desde el principio.
Jeremías 39:17
Pero en aquel día yo te libraré, dice Jehová, y no serás entregado en manos de aquellos a quienes tú temes.
El enemigo intentará muchas celadas, pero no prosperará, porque Dios está de tu lado: solo confía en Él y serás verdaderamente libre.
Éxodo 32:11
Entonces Moisés oró en presencia de Jehová su Dios, y dijo: Oh Jehová, ¿por qué se encenderá tu furor contra tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte?
Vemos la maldad y, pese a ello, clamamos por la misericordia de Dios.
Gálatas 5:1
Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.
El pecado nos esclaviza: el odio, el orgullo y la maldad, entre otros, son cadenas demasiado pesadas: ¡Cristo dio su vida para liberarnos!
Gálatas 6:7
No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.
En nuestro entorno, vemos a muchos engañados: consideran que pueden engañar a Dios. Oremos por ellos y sigamos llevándoles la Palabra: solo así combatimos el engaño.