Pienso en todas las cosas que no he terminado por hacer, pienso que he fracasado en cada acción, en cada movimiento, en cada gesto y encuentro. Y pienso, si soy válida para esta sociedad, si soy lo suficientemente diligente para vivir.
Me levanto, y empieza el día, empiezan a transcurrir las horas, los minutos y segundos. Y no pienso, solo actuo.
Y me acuesto de nuevo, como todos los días de mi vida. Cierro los ojos y pienso.
No tengo ganas, no quiero levantarme. Sin embargo, mis pensamientos se contradicen, y llega el pánico a defraudar, a decepcionar. Y sientes la necesidad de complacer y demostrar al mundo que puedes con ello.
Y me despierto de nuevo, como todos los días de mi vida.Abro los ojos y pienso. Pienso en todas las cosas que vendrán en el día de hoy, pienso en cada cosa que tengo que hacer y sobrellevar. Pienso y se van redimiendo inconscientemente mis acciones.