“No te pongas arrogante. Por más bueno que seas, nunca dejes que te vean venir. Es el error, mantente pequeño, inocuo; ya sabes, el torpe, el leproso, el pelele de provincia. Mirame, nunca pensarías que soy el amo del universo... ¿verdad?"
Al Pacino, el Abogado del diablo, 1997.
Tu paz mental depende mucho de aceptar una verdad incómoda: la gente hará cosas injustas, decepcionantes y egoístas. Esperar otra cosa de la vida es vivir frustrado por defecto.
Marco Aurelio escribió esto hace más de 1800 años:
“Cuando te levantes por la mañana, piensa en el privilegio que es estar vivo, pensar, disfrutar, amar.”