Vean bien su cara de este sujeto, se llama ARI ADLER BROTMAN y es el responsable de un nuevo ecocidio en el puerto de Mahahual, en Quintana Roo, que vale 600 millones de dólares que dará la empresa de cruceros Royal Caribbean y que, casualmente, contempla un desarrollo de una planta de ósmosis inversa para abastecimiento y conexión operativa con el Tren Maya. Huele a corrupción, ¿no creen?
Este proyecto que dañará el medio ambiente y matará especies de animales en peligro de extinción tiene tintes de corrupción que alcanzan a varias mujeres: la gobernadora @MaraLezama, la titular de @SEMARNAT_mx Alicia Bárcenas, a la jueza Eugenia Maritza Valencia que, pese a las pruebas que ambientalistas han puesto sobre la mesa sobre el inminente daño, se han confabulado con Adler Brotman, ex funcionario de Lezama y hoy presidente de Royal Caribbean para dejar pasar los 600 millones de dólares del proyecto ecocida.
De ser un empresario inmobiliario, este hombre pasó a ser funcionario del gobierno de Quintana Roo como director del Instituto Para el Desarrollo y Financiamiento del Estado, siendo tan bueno en su chamba que la empresa de cruceros estadounidense lo contrató como su presidente en México.
Ari Adler dejó su cargo ante tal ofrecimiento y no esperó los tiempos que marca la ley para irse a la iniciativa privada para evitar conflictos de intereses, lo cual es menor cuando están hablando de 600 millones de dólares que mata cualquier ley, porque recuerden aquella frase de “no me vengan con que la ley es la ley”.
Alicia Bárcena que tiene la obligación de velar por nuestro medio ambiente, ha velado pero por modificar el uso de suelo lo más rápido posible para que se construya en Mahahual todo un parque de diversiones Perfect Day donde 21 mil turistas dejarán todos los días toneladas de mierda que irán a parar al mar, manglares y a los animales marinos.
Y la jueza, Eugenia Maritza Valencia que fue secretaria particular del Tesorero del Estado, dependiente de la Sefiplan y directora de Seguridad Pública Municipal del ayuntamiento de Othón P. Blanco, que, otra vez casualmente, Mahahual le pertenece, deshecho amparos para que los 600 millones de dólares salpiquen a las autoridades como la brisa del mar.
Y Mara Lezama, no bueno, es la principal promotora del proyecto que quiere dejar en marcha antes de que se vaya en 2027. ¡Primero los pobres!
Ya permitimos la construcción del Tren Maya que partió la selva en dos y mató hermosos animales, ¿volveremos a ser omisos? Hay que abrazar la lucha de organizaciones como Salvemos Mahahual o antes de qué se vaya Morena en 2030 devastarán nuestros mares, arrecifes, manglares, ríos y terminarán con la vida animal 🦒
La corrupción morenista no tiene límites, hay que ponérselos.
La próxima vez que vayan a votar recuerden esto:
José Ramón López Beltrán compra en Cartier pagando en efectivo… y jamás ha trabajado en su vida.
Durante años López Obrador satanizó la riqueza, decía que los mexicanos deberían vivir con un par de zapatos, no siendo materialistas ni aspiracionistas. Quería ciudadanos conformistas, resignados y limitados. Pero claro… esa austeridad solo aplicaba para la gente de a pie, porque sus hijos viven como auténticos millonarios.
Mientras millones sufren por el desabasto de medicinas, la inflación, la inseguridad y las obras públicas basura, esta familia se da una vida de lujos rodeada de privilegios, gracias a lo que robaron y al huachicol fiscal.
Difícil no sentir repulsión por una familia que le hizo tanto daño a México