Hay tantas versiones, que la realidad se vuelve fantasía; las palabras, promesas vacías; los recuerdos, una nube en mi memoria y el café... el café se enfría.
Se me está yendo septiembre y era mi fecha límite para tener establecido mi proyecto.
Qué trabajo me está costando no caer en crisis del estrés pero al mismo tiempo que orgullosa estoy de mí.
Qué jodido está sentir todo perfectamente en su lugar cuando me estás tomando la mano.
¿Discutiendo por qué compromiso vamos a atender juntos o separados?
¿hablando de lo aburrido del día?
¿Modificando acuerdos?
¿Que te pongas nervioso por mis sorpresas?
Sí, sí a todo sí.
¿Por qué él no carga a su bebé? ¿Por qué no se puede trabajar y paternar? Por qué contra la mujer 😩
Ya el discurso del privilegio en cómo ser madre es otra cosa.
Con todo este mame de Mariana en las fotos trabajando con sus bebé, ¿alguien más pensó en Samuel? Es como, ¿por qué seguimos debatiendo y discutiendo la maternidad y el trabajo?
Están uno a lado de otro, al mismo tiempo, en la misma fotografía y espacio...