Voy de camino al trabajo sin ganas ni de que me miren y se pone este tipo a darme esa chapa en el metro y del hostión que le meto le hago central de Osasuna.
Ya era hora de hablar de esto-> Esos bares y restaurantes sin alma que están invadiendo las ciudades: financiados por fondos de inversión o grandes grupos empresariales, decorados para Instagram y donde se sirve comida precocinada y mediocre a precio de oro.