@eldiarioes Cuando algún medio contraste esa información con los empleados del SEPE quizá la información sea veraz.Nunca lo hacen. Es el unico organismo donde un usuario acude y se va con la prestación aprobada normalmente, eso no ocurre ni en IMV, ni en dependencia, ni en servicios soviales
Doy gracias a Dios y a todos los que me han acogido y que, de mil maneras, han colaborado en la preparación y la realización de los distintos momentos en Madrid, Barcelona, Montserrat y en las Islas Canarias. Regreso a Roma conmovido por el gran afecto con el que me han recibido, y reconfortado por los testimonios de fe y de amor a la Iglesia, expresiones del gran corazón católico de España.
Bueno…está claro que el @AytoMurcia no consideran prioritario la instalación de cambiadores inclusivos. La moción, presentada por el @MurciaPSOE , ha sido desestimada con los votos en contra del @PopularesMurcia
La concejala de política social y discapacidad, Ascensión Carreño, ha tratado despectivamente la moción, diciendo que el cambiador era un mastodonte caro. Que era una falta de responsabilidad pedir ese gasto, y ha calificado de sensacionalista la noticia de que un padre en una prueba deportiva tenga que cambiar a su hija en el suelo.
Señora Carreño, le voy a explicar una cosa. Las políticas de inclusión que no revierten dinero en las empresas o en la administración mediante subvenciones también hay que ejecutarlas. Un cambiador inclusivo no da dinero, da intimidad y dignidad. Se le llena a usted la boca diciendo que habilitan “lugares” (así en general) de manera puntual. Para su información las personas con discapacidad no cagan de manera puntual, sino que lo hacen como usted, a diario, y necesitan de sitios donde hacerlo con dignidad.
He visto el pleno, y la sensación es que ha tratado despectivamente el tema y por ende a las familias que estaban allí presentes. Esa impresión se ha confirmado cuando he hablado con varias de ellas, a las que la rabia e indignación llenaban sus palabras.
Le pido, Sra. Carreño, más humildad y más empatía. Y le pido que dimita
«No me da rabia compartir el bote con Hacienda, me parece justo. Soy una creyente de que las personas que más ingresos tienen deberían contribuir más para poder vivir en la sociedad tal y como la conocemos. Gracias al sistema de impuestos, tenemos un gran sistema de servicios públicos.
Así que no me da ninguna rabia. Al contrario, considero que he podido llegar hasta aquí gracias a mis esfuerzos, pero también a las circunstancias que se han dado en mi vida. Y parte de esas circunstancias han sido el producto de la formación que he tenido gracias a la escuela pública, a becas públicas, a la sanidad pública. Si puedo contribuir un poquito a que el resto siga disfrutando de esto, yo encantada» – Rosa Rodríguez, ganadora de 2,7 millones de euros en 'Pasapalabra'.
En esta casa siempre hemos querido que Lucas desarrolle una masculinidad de hormigón.
Dura de cojones. Incorruptible e inflexible a cualquier mensaje que le intente decir cómo tiene que comportarse un niño, con qué tiene que jugar un niño o cómo debe vestirse un niño. Por eso, el tío canturrea lo que le eches, baila todo lo bailable, juega con muñecas y peluches que se suben en tractores y viste como un mamarracho multicolor, incluido, por supuesto, el rosa (todo esto, por cierto, lo ha debido heredar de su padre, que hace lo mismo y además llora como una madalena cada vez que ve Los Puentes de Madison, El Paciente Inglés o los primeros diez minutos de UP).
El caso es que el niño tiene el pelo un poco largo y, de vez en cuando, cuando el flequillo se descontrola y empieza a invadirle el ojo izquierdo, se lo recogemos con una horquilla. Una de esas con forma de estrellita o flor que aparecen misteriosamente en los cajones, sin que nadie recuerde haberlas comprado jamás.
Y ahí va él, tan orgulloso de su "lasito", que es como llama a cualquier cosa que se enganche en el pelo con un mínimo de alegría.
Bueno. Pues hoy íbamos por la calle. El niño con su lasito (uno amarillo con una flor naranja), un aguacate que le ha robado a su abuela —otro día hablaremos de esto—, dos manchas nuevas en el pantalón y la manera de andar que llevaría un astronauta recién llegado a un planeta inexplorado. O sea, tocándolo todo, todas las paredes, todos los bolardos y todas las puertas.
Y entonces sale un señor de un bar. Un señor un poco cascado, un poco con más carajillos de la cuenta, voz rugosa, cara parcheada de tardes largas y camiseta que en otro tiempo fue blanca. Un espécimen que parecía recién salido de la fábrica de "antes", de ese momento entre los 60 y los 90 en la que todo olía un poco a cerveza tibia y betún.
—Qué niña tan guapa —dice, con tono amable.
—Es un niño —le contesto, con mi mejor sonrisa de padre moderno, pero activando al mismo tiempo el escudo anticomentario pasivo-agresivo por si venía curva. Esperando algo así como “pues vaya pintas” o “eso antes no se veía”.
Pero resulta que el tipo dice:
—Ah. Pues qué niño tan guapo.
Y acto seguido se enciende un Ducados tan pichi.
Eso me pasa por pensar que los prejuicios son siempre de otros. O por no confiar en la gente que fuma Ducados.
Cuando estudiaba en los salesianos, hoy era un día muy especial: San Juan Bosco. Recuerdo las obras de teatro, las galletas con chocolate, las carreras por el pórtico, el himno… Era un día grande, un día especial que rompía con la rutina de las clases. Juan Bosco es un santo peculiar, un santo defensor de la clase trabajadora y de lo más oprimidos, un santo impulsor de las disciplinas artísticas como base fundamental de su sistema educativo. Un santo con habilidades circenses, la excusa para conectar con los más jóvenes. En torno a cada 31 de enero nos narraban su vida, repleta de avatares, de resistencia y convicción. No me cuesta reconocerlo, conservo un grato y casi mágico recuerdo de mis años en los Salesianos, porque construyeron en gran medida a la persona que hoy soy. Y no estoy hablando solo de religión, no soy creyente, me refiero a los valores. La mayor enseñanza que podemos recibir.
“Éste es el programa previsto para la XI edición de Letras en Sevilla. Juzguen ustedes si el conjunto de invitados es lo bastante plural y ecuánime para el propósito de estas jornadas, que se esperan con gran expectación. Quienes protestan por la inclusión de unos o de otros demuestran, precisamente, lo necesario que es en España un debate como éste". Con estas palabras firmadas por el escritor Arturo @perezreverte y el periodista @jesusvigorra, coordinadores de @LetrasenSevilla, arranca una nueva edición de este exitoso ciclo en la Fundación Cajasol, que se celebrará del 2 al 5 de febrero y que este año se detiene en la Guerra Civil española, cuando se cumplen 90 años de su comienzo, en julio de 1936.
🔗 Programa completo en este enlace: https://t.co/ZW5NYpE9Hg
CUANDO LOS PROTOCOLOS SON PEORES QUE LA INFRAESTRUCTURA
Podemos discutir eternamente si el carril se rompió antes o después. Si hubo vibraciones que nadie quiso ver. Eso lo dirá la investigación técnica. Pero hay algo que ya no la necesita porque está documentado: el sistema central sabía desde las 19:49 que había DOS trenes accidentados, y los equipos de emergencia en el terreno no lo supieron hasta las 20:15.
26 minutos. No es mucho tiempo si estás esperando tu pedido de Glovo. Es una eternidad cuando tienes politraumatizados sangrando en la oscuridad. La "hora de oro" que tanto repetimos en urgencias. O estabilizas rápido o se te muere el paciente. Punto.
36 de las 45 víctimas iban en el Alvia. El tren fantasma. El que un pasajero tuvo que caminar 800 metros por las vías, en plena noche, para avisar personalmente a la Guardia Civil de que existían. Como en 1859, cuando tras la batalla de Solferino no había protocolos y Henri Dunant tuvo que inventarse la Cruz Roja.
Respecto al ministro, mira, entiendo que no sea responsable directo de que se rompa un carril. Pero cuando el sistema de comunicación falla tan estrepitosamente que perdemos media hora localizando un tren que está a 800 metros del otro, insistir en que "todo funcionó correctamente" requiere un nivel de cara dura digno de estudio.
Puedes tener la red de alta velocidad más tecnológica de Europa. Pero si cuando ocurre una tragedia la información no fluye desde los despachos hasta quien tiene que meter las manos en sangre, entonces tenemos un problema.
Y cuando hay 36 cadáveres en un tren que nadie sabía que existía, quizás el sillón ministerial no debería ser la prioridad.
Esta carta de la interventora del Alvia que circulaba detrás del Alvia accidentado, es para enmarcar.Y para que a los dirigentes de Renfe y del ministerio se les cayera la cara de vergüenza y presentaran su dimisión de inmediato.Por dignidad.Responsables del deterioro q denuncia
En estos momentos no podemos si no estar en un 2º plano aquellos que tuvimos la suerte de disfrutar una pequeña parte de su vida.
Mucha fuerza a sus padres, a @nati_loch ,a su novia y a toda su familia.
Cuánto dolor y tristeza…
Nosotros lo queríamos mucho y querremos siempre.
Fue un ser especial con su sonrisa permanente y su paciencia infinita. Cuánto perdemos …
Cuando todo acabe, y se depuren responsabilidades, también habrá que buscar a los héroes.
Los que trabajamos en emergencias, sabemos lo valioso de un perfil como el de este tripulante, que con transparencia, supo mantener la calma.
Pido la Medalla al mérito de Protección Civil.
"Eres tú pisha!, el ángel de la guardia de mi hijo".
Vaya momentazo cuando el padre de uno de los heridos en el accidente de Adamuz descubre en directo que Julio, de 16 años, fue quién ayudó a salir a su hijo del tren cuando estaba herido.