Hoy en Venezuela, miles de vidas humanas dependen de PERROS rescatistas. De esos mismos animales que muchos llaman “solo perros”
que son abandonados, envenenados, atropellados o arrojados a la calle cuando estorban.
El diablo no pudo alcanzarme. Entonces me obligó a ver cómo todos me dicen que soy una mujer increíble con un corazón hermoso y aun así nunca nadie decide quedarse.
Yo no quiero a alguien para chatear todo el día; ya somos adultos y el tiempo no siempre alcanza.
Quiero a alguien que, cuando tenga un momento, me cuente su día sin que yo lo pida; que no se duerma sin darme las buenas noches y no despierte sin darme los buenos días.
No quiero a nadie que se desvele por mí ni que su vida gire alrededor de la mía.
Quiero a alguien con vida propia, pero con el deseo genuino de compartirla conmigo.
Quiero a alguien que quiera contarme su felicidad y también sus tristezas.
Alguien que entienda que el amor no es presencia constante, sino intención constante.
Quiero a alguien que sepa qué es el amor.
mi mama siempre me dijo: fijate en cómo te trata cuando está ocupado, no cuando tiene tiempo. Cuando está con otros, no cuando está solo… ahí sabrás si sos prioridad