Creo que el cuestionamiento de Trump está en sintonía con el de muchos venezolanos.
Todos estamos haciendo un recuento de enero a la fecha y parece que este es nuestro año.
No debemos desconocer los méritos de Enrique Márquez, pero tampoco olvidar su pasado. Creo que jugó un papel protagónico en un momento crucial, pero nada de eso lo coloca por encima del liderazgo legítimo que allanó el camino para este proceso que estamos viviendo.
Este periodo de la historia venezolana está evidenciando que lo que durante años llamamos “oposición” siempre fue el mismo chavismo.
Escuchar o leer sus declaraciones es suficiente para evidenciar que dicen exactamente lo mismo.
La maquinaria mediática que opera en Venezuela es tan poderosa que intentan posicionar al chavismo como el mejor aliado posible de EEUU. Incluso, parece que son ellos los salvadores y no los responsables de todos nuestros males.
Maria Corina Machado ganaría unas futuras elecciones con el 67% de los votos, según sondeo de Gold glove Consulting del medio Financial Times.
Este número podría ser mayor a partir de la certeza de seguridad y democracia que sientan los venezolanos.
Cada paso que dieron para impedir o sabotear que recorriera el país, se convirtió en una pieza esencial de esa épica narrativa que la coloca como la líder más importante de Venezuela en el siglo XXI.
Este error de cálculo me parece similar al que realizará el chavismo en la construcción de la épica narrativa que llevó a María Corina a convertirse en la líder indiscutible del país.